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Concurso del Dia Internacional de la Lengua Gitana #GitanizandoelMundo

Sello

Con motivo de la celebración del 5 de Noviembre,  Maśkarthemutno Rromani Ćhibăqo Dives/Día Internacional de la Lengua Gitana, queremos haceros un poquito más partícipes de nuestro blog, de esta pretensión nuestra, de esta ilusión, de este activismo en el que “Pretendemos gitanizar el mundo”.

Queremos premiar vuestra fidelidad y regalaros el libro bilingüe romanó-castellano “Bi Kheresqo bi Limoresqo/Sin Casa y sin Tumba” original de Rajko DJuric y con traducción de Nicolás Jiménez.

Portada

Rajko Duric (Yugoslavia, 1947) es el poeta gitano vivo más importante. Licenciado en filosofía, doctor en sociología, periodista, escritor, guionista de cine, poeta, activista, político. Ha sido traducido a diversas lenguas y, por fin, al español. Se le han otorgado numerosos premios como el Tucholsky (PEN Club de Suecia, 2002) y el Cultura Gitana (Instituto de Cultura Gitana de España, 2010). Su obra, tanto académica como artística, se centra en la historia y la cultura gitana. Así pretende mostrar que los gitanos, incluso carentes de un territorio, han sabido preservar su verdadera identidad.rdjuric-gernika1

Su poesía, inspirada en la temática social ligada al romipén, a la gitanidad, se concreta en una forma hermética, preñada de metáforas que transcienden nuestra consciencia para dolernos en el alma como el acero de una siguiriya gitana.

Para conseguir tu ejemplar solo tienes que contestar a una pregunta, que siendo seguidor o seguidora de nuestro blog, no va a resultarte difícil. Además es imprescindible ser seguidora o seguidor de nuestro blog y compartir esta entrada en redes sociales (Twiter, Facebook…)

Para contestar a la pregunta puedes:

Tenéis de plazo hasta el 5 de Noviembre y será entonces cuando enviaremos el libro a todas las personas participantes.

Y sin más dilación, aquí va la pregunta.

¿Cómo harías este mundo más gitano? Es decir ¿Cómo gitanizarías este mundo?

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El amor como arma de resistencia

Juana, Rosalía, Lucía y cuantas gitanas ha habido antes que nosotras:

Te na bistras tumare anava! ¡Vuestros nombres serán nuestra memoria!

Aquel miércoles, 29 de Julio, Juana, la viuda de Baltasar de Vargas, echaba el rato a la fresca. Sentada en su silla de enea delante de la puerta de su casa. Conversando con las otras gitanas del barrio gitano de Orihuela  ‒sí, ese mismo barrio donde siglos después nacería un cabrero poeta que sembró los vientos del pueblo de libertad y que se llamó Miguel Hernández.

Trenzaban pitas de esparto mientras charlaban. Juana de Vargas de vez en cuando levantaba la mirada para ver dónde paraba Lucía que jugaba con las otras niñas, primas y vecinas, que conocía de toda la vida. Juana de Vargas, abuela de Lucía, se conservaba estupendamente. Tenía la avanzada edad de 64 años, para ser gitana y mujer, en 1749, había vivido muchos años y todavía le quedaban fuerzas para jugar con su nieta, trabajar, cuidar de sus hijas y mucho más.

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Echó un trago al búcaro para refrescarse y pensó que Rosalía, su hija, a esas hora debía de estar amamantando a Francisco de Paula para dormirle. Rosalía vivía en Alicante con su marido Nicolás, acababan de tener un bebé y Lucía había querido quedarse con ella. Aunque cerca de la casa de sus padres había mar, no era costumbre ni aconsejable entonces bañarse en esas aguas procelosas. A Lucía le encantaba estar con su abuela, quien la enseñaba muchas cosas y además pasaban el día en el Rio Segura, el río de Orihuela, con sus tías y primas. Lucía jugaba alegremente ignorando por completo lo que su destino, escrito y dictaminado por hombres payos poderosos, le deparaba.

Todo se fraguó en secreto. El Marqués de la Ensenada, Zenón de Somodevilla ‒¡Qué hasta el nombre lo tenía feo, el desgraciao!‒, instigado, ayudado, correspondido, apoyado en todo momento por Don Gaspar Vázquez de Tablada, Obispo de Oviedo por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica ‒por muchas vidas que vivan los joíos curas del carajo no gastarán jamás tiempo suficiente para pedir perdón por todo el daño que le han causado a la humana especie. He dicho‒ y presidente del máximo órgano legislativo, el Consejo de Castilla, ambos como digo, habían urdido la trama, organizado todo y siempre en connivencia absoluta con el Rey Fernando VI de España, llamado «el Prudente» o «el Justo» ¡Qué gracia tuvo quien le puso el apodo! ¡Quiera el universo y todas las fuerzas de las mujeres que me han precedido que estos tres malditos no hallen descanso jamás y vaguen eternamente condenados!

Por cierto, que este Rey Fernando VI era el noveno abuelo del Felipe que ahora reina pero no gobierna y cobra un sueldazo por ello: Felipe, hermoso, tú que vas de moderno e incluso has desposado a una divorciada plebeya ¿a qué coño esperas pa’ pedir perdón por todo lo que tus malos muertos le hicieron a los míos?

Don Zenón, como decía, había dado la orden y lo tenía todo preparado para que esa noche todas las gitanas y todos los gitanos de España ¡entre 9000 y 12000! fueran capturadas y capturados. Aquella redada, la Gran Redada, tenía el objetivo declarado de “exterminar a tan perniciosa raza”.

Y mientras se extinguía esa “raza” perniciosa,  les sacarían el saín, todo el provecho que pudieran: los hombres servirían de mano de obra esclava para reconstruir la armada española en los arsenales de marina y las mujeres servirían en “labores propias de mujeres” en hospicios y casas de misericordia. Sí, sí, separados para extinguirlos, separadas las mujeres gitanas de sus hombres para que no hubieran más gitanillas ni gitanillos en el Reino.

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Entre chistes y veras, preguntando por la faena, hablando de las hijas y los hijos, pasaba plácida la anochecida. No tenían ni idea de que a las afueras de su pueblo, de su Orihuelica del Señor, esperaba un destacamento especialmente dispuesto, venido de Valencia, para capturarlas a ellas y capturarlos a todos, los gitanos y las gitanas. Nadie conocía el propósito de la tropa allí destacada. Ni las autoridades locales. El joío Marqués no confiaba en que los alguaciles o los alcaldes fueran a mantener el secreto de su operación. Creía que avisarían a sus vecinos gitanos para facilitar su huida. Es posible que eso hubiera ocurrido. Los muchos años de convivencia o vivencia en cercanía habrían, seguro, propiciado amistades y amores y relaciones comerciales y de todo tipo y es posible que aquellos gachós de los pueblos que no estaban tan maleados como los de la Corte hubieran ayudado a sus vecinos gitanos. Es posible digo. No lo sé:

Yo no recuerdo tan siquiera el leve

                               apretón de otra mano fatigada.

                                                                              Solo el látigo

                                                                                              Dejó dicho el poeta José Heredia

 

Toda España sería testigo del intento de genocidio. La Gran Redada se llevó a cabo en todo el Reino. A la vez. A las doce de la noche, tal y como lo había previsto el dichoso Marqués, los comandantes de los destacamentos abrieron el sobre lacrado que contenía las órdenes.

En Orihuela se dirigieron a la Calle de los Gitanos. Lo tuvieron fácil. Rodearon el barrio y acometieron, casa por casa, hasta sacar a cada una de las gitanas y a cada uno de los gitanos. Los reunieron en la plaza de abajo y los condujeron, a pie ¡¡¡80 kilómetros!!! hasta el Castillo de Santa Bárbara, en la capital, en Alicante ¡¡la mellor terreta del mon!!

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Manifestacion 8 de Marzo en Alicante

El 30 de julio por la tarde, tras caminar más de 15 horas, llegaron al Castillo de Alicante. Allí pasaron la noche. Se les repartió agua y pan. A la mañana siguiente, las gitanas, sus chavorrillos de menos de 7 años y sus chavorrillas, todas, fueron conducidas, también andando al Castillo de Denia ¡Otros 80 largos kilómetros!

En el Reino de Valencia, el Castillo de Denia y posteriormente el Castillo de Gandía sirvieron de depósito transitorio para las mujeres gitanas. Mientras que el Castillo de Santa Bárbara de Alicante fue el depósito para los hombres y niños de más de 7 años, edad en la que entonces eran destetados. Desde el año pasado y fruto de los esfuerzos de la Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valenciana, una placa en la Plaza de Armas del Castillo los recuerda, nos recuerda a todas y todos el terrible destino al que fueron sometidos aquellos 261 gitanos solo por ser gitanos.

Posteriormente, los hombres capturados en el Reino de Valencia serían enviados al Arsenal de Cartagena a fabricar barcos para la Armada de su Majestad ¡Mal reposo tenga! Y las mujeres, mis antepasadas, gitanas como yo, fueron enviadas al Hospital del Rey en la ciudad de Valencia donde atenderían a los enfermos y lavarían sus ropas y sábanas. Las niñas, según los planes de Ensenada y Vázquez de Tablada, aprenderían a coser y serían enviadas a casas de familias principales para que sirvieran en ellas. Sí, sí, como esclavas. Luego hay quién se pregunta de dónde le vienen los privilegios a los capitalistas: aquí está lo que el payo Marx llamó acumulación originaria del capital.

En Andalucía, las gitanas capturadas fueron enviadas a Málaga donde la falta de previsión del Marqués (no previó que hubiera tantas gitanas en Andalucía) hizo que hubiera que cerrar dos calles para alojar allí a las prisioneras. Después, esas pobres gitanas de Málaga fueron conducidas en barco a Tortosa (Tarragona) y desde allí caminando ¡¡200 kilómetros!! a Zaragoza, a la Real Casa de Misericordia.

Más de 600 mujeres  gitanas, con sus niñas y sus niños fueron encarceladas en la Real Casa de Misericordia de Zaragoza.

Los hombres gitanos andaluces fueron conducidos al Arsenal de la Carraca (Cádiz) y, nuevamente, como eran muchos, una parte fue conducida a La Coruña donde tenía su graciosa Majestad una fábrica de velas para sus barcos de guerra. Por desgracia, uno de los barcos que llevaba a los prisioneros gitanos naufragó y el mar se tragó a cientos de los nuestros.

El destino, como ya digo, era claro para los hombres: una muerte segura, condenados a trabajos forzados en los arsenales de Marina. Pero los gitanos se resistieron, se amotinaron, se fugaron…

El fin de las mujeres no era tan claro. Hasta para lo malo las mujeres siempre salimos perdiendo. Ni previsión de resistencia. Ni eso tuvieron en cuenta para nosotras.  Presumían el Marqués, el Obispo, el Rey y sus secuaces, que las mujeres se extinguirían sin más; que no darían problemas; que las niñas gitanas serían reconducidas como servidoras esclavas de las familias acomodadas. Creían estos señores que nuestras mujeres y nuestras niñas, serían sumisas.

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Conmemoración a las victimas de la Gran Redada 2017 Alicante

Muy al contrario, las mujeres gitanas encarceladas en la Real Casa de Misericordia de Zaragoza no fueron dóciles ni sumisas. Iban con sus hijas y sus hijos y se defendieron rabiosamente:  «El deseo de volver a su libertad las hace tan resueltas y aún despechadas que es raro el día que no cometen uno u otro atentado, lo que nos induce al prudente recelo de que se extienda su arrojo y temeridad de dar fuego a la casa para frustrar nuestra providencia».

Cientos de cartas llegaban al Marqués de la Ensenada de parecido tenor: las mujeres se rebelaban; inundaban los pozos; iban desnudas por la Casa; hiriendo violentamente el pudor de los curas y monjas; evitando las misas o los trabajos forzados.

Lo que nadie se atrevió a contarle al Marqués era el temor a otros males que sentía el vicario de la Casa: «algunas cosas que se notaba en las gitanas, de juegos entre ellas, indecentes y feos, y que, como entre éstas hay muchas chicas, podría trascender este escándalo y ocasionar estrago entre ellas» ¡Ay, los curas! ¡Qué cabrones! ¡Siempre más preocupados de la moral que de la ética! Les importaba una mierda que aquellas pobres estuvieran sufriendo las de Caín en cambio se preocupaban de que fueran a tener algún “desliz”.

Lo que estos payos de la época definen como “juegos indecentes” no era sino el amor, el profundo amor que se daban en esa situación desesperante, aberrante, donde la incertidumbre de sus destinos o el añoro de sus hijos, padres, maridos, hermanos, primos, les dolía como hierro candente. El amor entre ellas las reconfortaba, las hacía más fuertes y poderosas.

Integración, inclusión, da igual como lo llamen en los programas específicos del gobierno para el Pueblo Gitano.

No, nada de eso ha funcionado y lo vemos claro en la historia. Lo que se pretendió aquel nefasto miércoles 29 de Julio de 1749 fue nuestro exterminio porque ya habían fracasando en los siglos anteriores cuando se nos quiso integrar a la fuerza: prohibiendo nuestras vestimentas, nuestro modo de vida, nuestra lengua. Para que nos volviésemos católicas, creyentes y sumisas.

Volvemos a estar en ese Miércoles Eterno. Se vuelve a suponer y a pregonar públicamente que las gitanas somos sumisas de una cultura patriarcal y perniciosa y que nuestro modo de vida no encaja con el sistema occidental que domina nuestra sociedad.

Ustedes, gentes biempensantes, son el arma que el Poder utiliza para continuar oprimiéndonos. No se engañen: ser gitana hoy en día es una alternativa al capitalismo y al patriarcado también.

Es el amor lo que hoy en día seguimos reclamando. El amor a nuestra identidad, hacia una moral nuestra, hacia un sentimiento que gira en torno a nuestro pasado. Por la memoria de Lucia, de Juana o de Rosalía.

¡El cariño! Fue el cariño lo que motivó que Nicolás Franco, 33 años de edad, y su esposa Rosalía de Vargas, cuya edad ignoramos, gitanos, vecinos de Alicante se entregaran a las autoridades tres días después de que su hija Lucía junto con la abuela Juana y las tías maternas fueran capturadas en Orihuela. Cuando Nicolás y Rosalía supieron que su hija había sido capturada y permanecía presa en el Castillo de Santa Bárbara no lo dudaron, se entregaron y las autoridades les incautaron las dos mulitas pequeñas y viejas que tenían además de las 33 libras, 12 sueldos y 10 dineros que constituían todo su capital.

No lo dudaron, se entregaron junto con su bebé Francisco de Paula. Tenían que estar junto a Lucía y Juana y el resto de la familia. A Nicolás lo dejaron en el Castillo de Santa Bárbara a pesar de todo. Pero Rosalía pudo ir con Lucía y con Francisco de Paula y con su madre Juana, la viuda de Baltasar y con sus tías y sobrinas y otras más de trescientas gitanas con sus niñas y niños pequeños… Al Castillo de Denia donde aún no hemos conseguido que el Ayuntamiento instale ni siquiera una placa que las recuerde.

No sabemos cuál fue el destino final ni de Lucía ni de la abuela Juana ni de Rosalía ni del bebé Francisco de Paula ni de Nicolás. Sabemos que Nicolás y Rosalía se sacrificaron por amor a su hija y a su familia. Podían haber huido. Podían incluso haberse disfrazado de payos y hasta abandonar toda seña identitaria gitana para confundirse, disfrazados de noviembre para no infundir sospechas, entre los campesinos payos. Ese amor fue su resistencia. Ese amor debe seguir siendo nuestra resistencia.

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Dos gitanas mirando el horizonte desde el Castillo de Santa Barbara, Alicante

Nota: este artículo ha tomado como base documental el artículo La Real Casa de Misericordia de Zaragoza. Cárcel de gitanas del profesor Gómez Urdáñez y los libros Nunca más, homenaje a las víctimas del proyecto de exterminio de la minoría gitana iniciado con la redada de 1749  y Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII. El fracaso de un proyecto de “exterminio” (1748-1765) del Dr. Martínez Martínez

Nota II: Este articulo fue publicado originalmente en Pikara Magazine, revista feminista, el pasado 28 de julio http://www.pikaramagazine.com/2017/07/el-amor-como-arma-de-resistencia/

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De mi dolor te doy una rosa/Dav tuqe jekh ròza miri dukhatar /Of my pain I give you a rose

Adelir Carmen Lemos de Góes (recordemos la campaña “#SomostodasAdelir”), gitana brasileña a quien, en la madrugada del 1 de abril del 2014, 9 policías armados invadieron la casa amenazándola a ella y a su marido delante de sus dos hijos mayores y obligándoles a subirse a una ambulancia. Adelir fue arrestada, secuestrada, obligada a hacerse una cesárea sin su consentimiento. Además de obligarla a la cirugía le negaron el derecho a tener a su marido acompañándola durante el procedimiento, lo que en Brasil está garantizado por la ley federal. Aunque ella lo había dicho clara y específicamente, en la campaña de apoyo no se mencionó su pertenencia étnica, gitana, y que esos hechos, por tanto, se producían con un componente antigitano. Su identidad gitana (o más bien el hecho de que el antigitanismo estigmatice nuestra identidad) hizo posible la virulencia con la que fue tratada. Un caso claro de Violencia Etno-Obstetrica.

Dibujo para la campaña de apoyo a Adelir

Dibujo para la campaña de apoyo a Adelir

Doy por sentado que se comprende que la violencia obstétrica es parte de la violencia que se ejerce contra la mujer, parte del control y la apropiación patriarcal de nuestros cuerpos, como se puede ver en cualquier campaña de marketing. Como dice mi querida Prima Araceli Cañadas Ortega, gitana y profesora lectora de la Universidad de Alcalá de Henares, de la única asignatura de todo el sistema universitario español dedicada a la Historia y la Cultura Gitanas, no hay que dar nada por sentado. La violencia obstétrica es un tipo de violencia invisibilizada por las instituciones académicas, sumisas del sistema patriarcal capitalista, blanco y payo que durante siglos se han apropiado de nuestros cuerpos y nuestros procesos reproductivos, hasta el punto de no solo quitarnos el protagonismo en los momentos más vulnerables y maravillosos de nuestra vida, de la vida de las mujeres, sino además de vejarnos, humillarnos, rajarnos y acallar nuestras quejas.

Las mujeres gitanas sufren, sufrimos la suma o, mejor dicho, la multiplicación del racismo y del machismo. Sí, el machismo y el racismo interseccionan y victimizan a las gitanas, a nosotras. A esa confluencia o interseccionalidad de antigitanismo y machismo podemos denominarla gitanofobia/romofobia de género o podemos llamarla malasombra/malage/malafollá machista antigitana. Para gustos los conceptos.

Las mujeres gitanas sufrimos, como las otras mujeres pertenecientes a colectivos racializados, la opresión del sistema de dominación étnica en el que vivimos y la del sistema patriarcal que nos han impuesto los poderosos tal y como lo sufren todas las mujeres cualquiera que sea su adscripción étnica.

Fertilidad excesiva, hipersexualización, exótismo son los adjetivos prejuiciosos que nos etiquetan. En una sociedad en la que el Capitalismo y el Patriarcado han hecho que tener 1 hijo sea un milagro de la ciencia para mujeres con edades que rondan los 40, la mujer gitana sigue siendo estigmatizada por los casamientos y embarazos “tempranos” cuando en la mayoría de ocasiones estos embarazos y casamientos son por nuestra libre decisión a pesar del tópico estereotípico que afirma nuestra sumisión: no es verdad que la cultura gitana sea más machista ni más patriarcal que la cultura de la sociedad mayoritaria (si es que algo así como una cultura de la sociedad mayoritaria existe).

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Jacques Leonard, El Payo Chac (Barcelona 1960’s)

La Tía Alexandrina da Fonseca (2009) dice desde hace años y a quien quiera oírla: “Nuestra evolución y desarrollo no debe pasar por una pérdida de nuestra identidad cultural, ya que esto repercutiría negativamente en nuestra autoestima, autoconcepto y seguridad en nosotras mismas”

Y esto es lo que se pretende desde los innumerables programas y proyectos: “integrarnos”.

Como dice mi compañero de vida, y marido “lo que no se ve es invisible”.

Y el Feminismo Gitano se invisibiliza de una manera brutal, mi pensamiento y opinión no es nada nuevo, hay muchísimas mujeres escribiendo, difundiendo sobre esta cuestión, como la Prima y profesora (Universidad Rutgers) Ethel Brooks, o la Prima y socióloga Nicoleta Bitu o, en España, la Tía Alexandrina da Fonseca. Mujeres que, junto a mi abuela y mi suegra, han causado en mi vida un antes y un después, ejemplo de lucha feminista romaní, invisibilizadas por el Antigitanismo y por el Machismo.

Las gitanas somos sometidas a las mismas prácticas de violencia obstétrica que las demás mujeres añadiéndole un plus, una ración extra, de violencia que podemos denominar etno-obstétrica: la violencia obstétrica en nosotras, en las gitanas, llega a agresiones que no se dan en las mujeres payas de nuestro entorno. Además en nuestro caso, no es solo violencia obstétrica ejercida desde la institución médica, si no desde más instituciones como pueden ser los servicios sociales. Y no sólo me refiero a los casos extremos de esterilización forzada y/o no informada que se han producido en ¡¡¡Europa!!! sino también a las agresiones cotidianas y que  son generalmente minimizadas por las propias mujeres blancas, payas (católicas, ateas o agnósticas) que incluso afirman que a ellas les pasa lo mismo. No, no es así, sufrimos tanto en los embarazos como en los partos, postpartos y periodos de lactancia vejaciones y maltratos no solo como mujeres sino específicamente como gitanas.

La violencia etno-obstétrica afecta, con su propia especificidad, a las otras mujeres racializadas con las que habitualmente trato: musulmanas (sobre las que golpea la islamofobia de género), afrodescendientes y latinas.

Las gitanas somos sometidas en diferentes lugares de Europa ‒sí, sí Europa‒ a la esterilización sin nuestro consentimiento. Chequia y Eslovaquia han sido condenadas por ello pero esta práctica continúa.

 

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Coercive and cruel. Sterilisation and its Consequences for Romani Women in the Czech Republic ( ERRC, 2016)

La Prima Ethel Brooks, citando un informe elaborado por Ruth Weinberger[i] para el Centro de Derechos Reproductivos de la Ciudad de Nueva York que documentaba al menos 110 casos de esterilización forzada de mujeres romaníes, documenta el racismo extenso y los abusos verbales y físicos hacia las mujeres romaníes en hospitales públicos, incluyendo la negación del acceso de las “pacientes” a sus propios registros médicos y la segregación en las habitaciones, maternidades, baños y comedores. Weinberger  (Brooks, 2009) afirma que “el temor de aumentar el tamaño de la población romaní fue y continúa siendo una fuerza motriz para justificar las violaciones de los derechos reproductivos contra las mujeres romaníes”.

Otro estudio reciente, de las profesoras Watson y Downe (2017), revela que muchas mujeres romaníes se encuentran con barreras para acceder a la atención de maternidad. Incluso cuando son capaces de acceder a la atención, pueden experimentar maltrato que es discriminatorio sobre la base de su origen étnico, situación económica, lugar de residencia o idioma.

Sin llegar a esos extremos que sufren nuestras primas de los países centroeuropeos, las gitanas españolas padecemos una gitanofobia de género constante, permanente, de manera que nos acostumbramos y ya nos parece normal que entremos a una tienda e ipso facto acuda el guarda jurado y nos siga por todo el comercio o que los proyectos de “integración” destinados  a mujeres gitanas sean en su esencia de planificación familiar o tengamos “asignada” una habitación específica para gitanas en las plantas de maternidad. Esto es algo que las gitanas de cada ciudad de España sabemos, es un protocolo invisible que se sigue en cada rincón de España, pero que no se dice ni hay estudios sobre ello.

Esto me demuestra que no estoy “loca” ni soy “exagerada” en mi temor de pensar que cada día cientos de mujeres gitanas somos invadidas y embuchadas de hormonas anticonceptivas sin que nos expliquen las contraindicaciones o efectos negativos de ellos, además de no estar mal encaminada en los casos en los que se nos convence para la esterilización o en el aumento de las tasas de cesáreas en la mujer gitana que lleva a un control de natalidad. Me lo demuestran estos estudios que aquí en España no hay ni están en pensamiento de ningún gobierno o institución. Además de que en cualquier programa o proyecto de intervención en la población gitana (de cualquier parte de España) Hablar de mujer gitana es hablar de planificación familiar, estos programas se hacen y diseñan por Hombres (en su mayoría) y payos (en su totalidad). No es un problema verbalizado por el Pueblo Gitano, si no que se ve como un problema desde las instituciones y gobiernos y se ataja dando instrucciones para el control de natalidad, convenciéndonos desde hace años de que para “liberarnos y trabajar” lo primero es no tener tantos hijos.

Volvemos al control Capitalista del asunto: “La planificación familiar permite que las personas tomen decisiones bien fundamentadas con relación a su salud sexual y reproductiva. Brinda además la oportunidad de que las mujeres mejoren su educación y puedan participar más en la vida pública, en especial bajo la forma de empleo remunerado en empresas que no sean de carácter familiar. Tener una familia pequeña propicia que los padres dediquen más tiempo a cada hijo. Los niños que tienen pocos hermanos tienden a permanecer más años en la escuela que los que tienen muchos” (Centro de prensa de la OMS, diciembre de 2016).

En España no ha habido ni denuncias ni condenas, claro, pero a todas las gitanas, en cuanto que tenemos 2 o 3 hijos –en mi caso ha sido al segundo embarazo, a mis 30 años‒ nos aconsejan que nos hagamos la ligadura de trompas no vaya a ser que llenemos España y el mundo de gitanillos y gitanillas. Esta cuestión se minimiza constantemente cuando lo planteo en foros de maternidad. En España no hay estudios sobre la violencia etno-obstetrica (la interseccionalidad del racismo y la violencia obstétrica) o, en este caso, no hay estudios sobre la violencia obstétrica antigitana.

Lo más cercano que podemos obtener en español y en relación a la violencia obstétrica antigitana se encuentra en La Parra & Jiménez (2015). Aunque ni mi marido (sí, sí, tras ese Jiménez se camufla mi marío) ni el profesor Daniel La Parra hablan directamente de V.O pero sí que hacen referencia a la salud de las gitanas españolas: “En el 2006, los datos de la encuesta de salud dirigida a la población romaní indicaron que el estado de salud auto percibido de los hombres y mujeres romaníes se encontraba en los niveles de los grupos sociales peor situados en la escala ocupacional en la población general. Se halló, además, que las mujeres gitanas eran el grupo social más desfavorecido respecto a algunos problemas de salud específicos”.

Si buscas en google “porteo” o “lactancia materna” y les añades “gitanas” encontrarás decenas de páginas en las que se relatan vivencias de mujeres blancas, payas, europeas que dicen sentirse discriminadas porque cuando van por la calle amamantando a sus bebés las insultan diciendo que parecen gitanas y lo mismo ocurre en relación al porteo. Incluso he encontrado páginas y blogs reprendiéndonos a las gitanas por haber perdido la tradición del porteo o del amamantamiento.

Se sienten insultadas. No respetan esa tradición más cercana que la de sus propias abuelas, no respetan a la mujer gitana a la que compraban zapatos baratos en el mercadillo mientras en la teta tenía a su chavorrillo.

Esto me lleva a lo que la otra noche me explicaba mi hermano José Heredia Moreno de la teoría del espejo (las identidades especulares, es un concepto aún en elaboración por este politólogo gitano), en la que cabe perfectamente la idea de que en los años 60 cuando la moda del biberón, el potito y la libertad de la mujer era la moda más feminista y cuando los hijos eran motivo de esclavitud en la mujer de la sociedad mayoritaria, las mujeres gitanas no llegábamos ni al yogurt ni al potito de farmacia y seguíamos con nuestras tetas llenas de leche y el puchero aplastao con el tenedor.

Ahora nos critican por todo lo contrario: cuando la moda es llevar a los niños descalzos porque el pediatra-famoso-con-artículo-científico-publicado lo recomienda, la lactancia es una práctica por la que luchar o el parto es motivo también de lucha feminista, para volver a lo natural, digo, que nos critican el querer medicalizarnos mucho, el poner zapatos a los niños o de ya no dar la teta ni portear. Así continuamente.

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La Revolución de las Rosas Romaní, I Rromani Rozenqe Revolùtia [movimiento pacífico y global contra la Violencia obstétrica ]  nace de ese pensamiento, de todas ellas, referentes en mi vida, de mi mala experiencia en mi parto , de mis hijos, de mi familia y por supuesto de la sororidad de  las mujeres como Jesusa Ricoy quien no ha dudado en dar espacio, apoyar y escuchar la visión gitana, desde el respeto y proyectando el protagonismo de mi propia voz y de las voces de mis primas, de mis hermanas, de mis tías y de mis abuelas.

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Recordad que este es un espacio para dar visibilidad a la violencia obstétrica antigitana y que no vamos a consentir en él ni el más mínimo atisbo de apropiación cultural ni de banalización de nuestro dolor.

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Jacques Leonard, El Payo Chac (Barcelona 1960’s)

Referencias

-Brooks, E. (2009) (Mis)Recognitions: romanies, sexualities, sincerities. Nevi Sara Kali Roma Women’s Journal, 1, 21-29(20.05.17)

-Da Fonseca, A. (2009) La mujer gitana en el siglo XXI. Anales de Historia Contemporánea, 25, 233-238 (20.05.17)

-La Parra, D. & Jiménez, N. (2015) Sastipen aj Rroma. Desigualdad en salud y comunidad gitana. Alicante: Universidad de Alicante/FAGA/UNGA.(20.05.17)

-Watson, H. L. & Downe S. (2017)Discrimination against childbearing Romani women in maternity care in Europe: a mixed-methods systematic review. Reproductive Health, 14:1, 1-16 (20.05.17)

WHO MEDIA CENTRE (2016)  (23.05.17)

[i] Ruth Weinberger, ha escrito sobre la esterilización forzada de mujeres romaníes en eslovaquia, comparandolo con la experimentación medica durante el Holocausto.

Solicitamos que la Eurodiputada de Liga Norte Mara Bizzotto dimita por sus declaraciones Antigitanas

Mangas i resignàcia kotar i  Mara Bizzotto (Evropaqo Vakerlinesqiri Somdasni) sostar laqo vakeripen mamuj e Rromenqe

Con motivo del pasado 8 de Abril ,Día Internacional del Pueblo Gitano, en el que se recuerda su historia y se rinde homenaje a las más de 500.000 víctimas gitanas del genocidio nazi y otras persecuciones raciales. Se hizo en la Eurocamara una jornada en recuerdo y homenaje al Pueblo Gitano. Pero para la eurodiputada Mara Bizzotto, del partido ultraderechista y xenófobo italiano Liga Norte, el marcar una fecha especial en el calendario para los gitanos está de más.

Durante su comparecencia en la cámara comunitaria, Bizzotto no solo se ha preguntado por el sentido que tiene dedicar unas jornadas internacionales al pueblo gitano, sino que ha instado a la creación de un día especial para “las víctimas de los problemas causados por los gitanos”.

“Respeto mucho a todos los pueblos víctimas de persecución y violencia, sobre todo a los que la sufrieron en la Segunda Guerra Mundial. Hoy, no obstante, con la mentira de la inclusión se dedican millones y millones de euros a los gitanos que no sirven para nada”, ha afirmado Bizzotto durante su alegato racista.

“Y no permitan que nos digan que somos racistas, esto no lo toleren, no somos racistas. Decimos simplemente cosas reales que pasan cada día en Italia: no quieren integrarse”, ha añadido.

Bizzotto ha concluido su intervención pidiendo una jornada internacional para las “víctimas” del pueblo gitano, coincidiendo con la próxima celebración del Día Internacional dedicado a este colectivo. “Aparte de unas jornadas internacionales de los gitanos, más bien haría falta una jornada internacional para nuestros ciudadanos italianos y europeos, que son víctimas de los problemas causados por los gitanos”, ha concluido.

Solicitamos que la Eurodiputada de Liga Norte Mara Bizzotto dimita por sus declaraciones Antigitanas y para ello podeis firmar y compartir la petición.

https://www.change.org/p/presidente-del-parlamento-europeo-pedimos-la-dimisi%C3%B3n-de-la-eurodiputada-mara-bizzotto-por-racista-antigitanas-we-demand-the-resignation-of-mep-mara-bizzotto-for-her-open-display-of-antigypsyism-in-parliament 

Aquí podeis ver y escuchar sus declaraciones en todos los idiomas.

http://www.europarl.europa.eu/plenary/EN/vod.html?mode=unit&vodLanguage=EN&vodId=1491464834821