Leed, leed a autoras gitanas y a autores gitanos

Hoy ya no es el Día del Libro pero nos queda mucho por leer. Sí, y debemos leer a escritoras gitanas y a escritores gitanos. Me fastidia mucho que cuando se habla de literatura gitana se olvide a las escritoras y escritores gitanos españoles que también los hay pero más me fastidia aún que se … Sigue leyendo Leed, leed a autoras gitanas y a autores gitanos

Actos de Semana Santa IV

Semana Santa Gitana de la Santa Hermandad del Romipén Títo, titotíto, titotitotítitotítótotó, tíííí ¡Al son de roncas trompetas, a la voz del pregonero, el pueblo se alborota ante la muerte amarga del Nazareno! Títo, titotíto, titotitotítitotítótotó, tíííí   Y ya sale ¡Qué guapa! ¡Qué valiente! La imagen de Nuestra Señora, la Reverenda Verónica para enjugar … Sigue leyendo Actos de Semana Santa IV

Prolífico longevo postimpresionista

Hermenegild “Hermen” Anglada i Camarasa (Barcelona, 11/9/1871-Puerto de Pollensa, 7/7/1959) es uno de los grandes pintores españoles: tuvo éxito en vida y sus obras siguen alcanzando precios astronómicos. Vivió mucho y pintó mucho y gran parte de su obra la dedicó al tema gitano. Siguiendo a uno de sus principales expertos, Francesc Fontbona, podemos afirmar … Sigue leyendo Prolífico longevo postimpresionista

El último campamento

El último campamento (Последний табор) es un largometraje soviético  rodado en blanco y negro y estrenado en la Unión Soviética el 2 de marzo de 1936. Es un drama que dura 1 hora y 25 minutos. Y es el primer film de ficción soviético dedicado a la temática gitana También se estrenó en Estados Unidos … Sigue leyendo El último campamento

¡Qué mal bajío tienen los críticos!

Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 29 de septiembre de 1571- Porto Ercole, 18 de julio de 1610) fue un pintor italiano considerado el primer gran exponente de la pintura del Barroco. Como pintor siñaba un fenómeno y tuvo mucho éxito. Ahora, terelaba, según cuentan, mu mala follá ¡siñaba un malasombra! Según dicen tuvo varias quimeras y … Sigue leyendo ¡Qué mal bajío tienen los críticos!