Imagen

Las gitanas de Aragón también lucieron el bernó

O berno, el bernó en caló (la rodela en castellano) así se denominaba en romanó el tocado, el sombrero, antiguo que lucían las gitanas cuando llegaron a Europa y que siguieron llevando hasta bien entrado el siglo XVII.

Además del bernó, las gitanas vestían un manto anudado en el hombro y que caía hasta sus pies. Este manto se conjuntaba con una blusa blanca. Este era el famoso traje gitano que tanto empeño pusieron las leyes en prohibir.

Y este traje lo vestían las gitanas por todas partes de Europa, incluido España y sus diferentes regiones: Luis Morales, el Divino, pintó en Badajoz un buen puñado de vírgenes “gitanas”.

En Aragón también las gitanas llevaban este prohibido traje. Por eso Jerónimo Vicente Vallejo Cósida (1516 – 5 de abril de 1592), un pintor, escultor, arquitecto y orfebre renacentista que trabajó en la provincia de Zaragoza pudo incluir en una de sus obras más reconocida, El nacimiento de San Juan Bautista, a una gitana y su bebé.

Estaba Don Jerónimo especializado en la pintura mural y en los retablos de los que llegó a decorar más de veinticinco, aunque la mayoría se han perdido. Destacó por su trabajo minucioso —especialmente en el tratamiento de la figura femenina— y su gran capacidad de trabajo.

Se le atribuye haber introducido el rafaelismo en España, quizá como consecuencia de haberse formado en Valencia con Vicente Masip, ya que nunca viajó a Italia. Se le reconocen también influencias de Durero, sobre todo en el dibujo, que dominaba a la perfección. Fue asesor artístico de Hernando de Aragón, a la sazón Arzobispo de Zaragoza quien a su vez fue su principal mecenas, lo que le permitió trabajar en la Seo junto a Pietro Morone y mantener taller propio en la capital aragonesa.

Gran renovador e introductor de la pintura renacentista en Aragón, junto con el italiano Tomás Peliguet, su estilo destaca por lo minucioso del detalle, la elegancia de los gestos y rostros, la estilización del canon y las elaboradas composiciones espaciales.

Su lenguaje evoluciona a partir de mediados del siglo XVI hacia un manierismo que ha asimilado las enseñanzas de maestros como Rafael Sanzio —principal inspirador de su quehacer— o Leonardo da Vinci, como se puede apreciar en la tabla Nacimiento de San Juan el Bautista del retablo mayor de la Cartuja de Aula Dei, pintada en torno a 1580. En ella el personaje de Zacarías está tomado de Rafael y la señora de verde que lleva al bebé Juan Bautista, de Leonardo.

Nacimiento_de_Juan_Bautista_(Jerónimo_Cósida) (1)

«Tabla del nacimiento de San Juan el Bautista» del Retablo Mayor y Sagrario de la Cartuja de Nuestra Señora de Aula Dei, 1574-1585, óleo sobre tabla, 147 x 116,5 cm, Museo de Zaragoza

En la tabla se representa a Santa Isabel después del parto atendida por un grupo de mujeres que en primer término asean al niño. Zacarías, el padre de San Juan Bautista, se encuentra sentado junto al lecho y al fondo, visible tras una puerta abierta al paisaje, se incluye la visita de María a su prima Santa Isabel. Ésta destaca por su indumentaria blanca que contrasta con el rojo de la colcha y el verde del dosel, sobre el que se recortan las figuras de las mujeres que la acompañan. Predominan las líneas horizontales organizando la escena, solamente rotas por la diagonal que provoca la puerta abierta y la escena incorporada de la Visitación de la Virgen. La composición, el color y la elegancia de los gestos denotan un claro lenguaje manierista. El clasicismo renacentista se mantiene en la figura de Zacarías copiando modelos de Rafael, y en la de la mujer que sostiene al recién nacido inspirada directamente en Leonardo. En general en la escena predominan los tonos fríos que armonizan las formas y se ajustan a la delicadeza de las figuras femeninas, tratadas siempre por Cósida con dulzura y amabilidad.

La obra muestra una extraordinaria técnica y estilo, advirtiéndose elementos nuevos e influencias de los pintores flamencos Pablo Scheppers y Rolán de Moys.

Esta tabla formaba parte del banco del retablo mayor de la Cartuja de Aula Dei, uno de los grandes proyectos contratados al pintor Jerónimo Cósida por Don Hernando de Aragón, Arzobispo de Zaragoza.

El Retablo Mayor y Sagrario de la Cartuja de Nuestra Señora de Aula Dei estaba formado por siete tablas. En 1762 fue sustituido por otro de escultura que es el que podemos ver en la actualidad. Este monumental retablo le fue contratado a Vallejo Cósida a través del prior de la Cartuja, «con licencia y mandato» expreso de don Hernando de Aragón su mecenas, en enero de 1574. El artista se comprometía a hacer las figuras «muy bien pintadas de muy lindos colores y dibuxo». La iconografía del conjunto era la propia de la Orden Cartuja, que considera a la Virgen María, como su patrona y a San Juan Bautista como modelo. Es uno de los últimos grandes encargos que recibió Vallejo Cósida.

A la muerte de don Hernando surgieron problemas con la comunidad cartuja que retrasaron la conclusión y el cobro de su trabajo. En 1594, dos años después de la muerte del pintor, fue su hija Cándida quién recibió el pago de la obra.

Esta belleza se encuentra en el Museo de Zaragoza (Plaza de los Sitios, 6).

Se trata del museo más antiguo de la capital aragonesa y la sede principal (que alberga las secciones de arqueología y bellas artes) está ubicada en un edificio neorrenacentista construido para la Exposición Hispano-Francesa de 1908 por los arquitectos Ricardo Magdalena y Julio Bravo. Su diseño está inspirado en el Patio de la Infanta de la que fue casa del rico comerciante y mecenas del renacimiento aragonés Gabriel Zaporta.

El Museo de Zaragoza es la sede de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, que es la fundadora del Museo, y alberga en las plantas segunda y tercera obras pictóricas y escultóricas que abarcan desde el siglo XII hasta el Arte Contemporáneo. Completan las colecciones una selección de pintura gótica, renacentista y barroca de ámbito aragonés.

Acoge también óleos de los principales pintores que desarrollaron su actividad en Aragón, entre los que destacan los de Jerónimo Cósida.

cosida02

La gitana con su bernó, sus pendientes, el broche con el que se sujeta el mantón, su pelo negro, su cara morena y su bebé ¿niña? (lleva pendientes)

Llama la atención que el detalle de la gitana suele pasar desapercibido para la crítica ¡no le echan cuentas a la gitanica los canallas!

A mí, me impresionan varias cosas: la belleza de esa gitana ¡con qué dulzura mira al santo niño!; que la gitana sea la única que lleva joyas y que el/la bebé sea el único personaje que mira al espectador.

¿Que a cuento de qué hemos publicado hoy este artículo? ¡Hombre! ¡¡¡Hace diez días que celebramos San Juan!!!

Anuncios
Imagen

Jean Lagrène, el viejo músico

Lagrene

El Tío Jean Lagrène fotografiado por J. P. Potteau en 1865, Museo Nacional de Historia Natural (París, Francia)

El Tío Jean Adam Lagrène nació en Reipertswiller (en el Bajo Rin, Alsacia, Francia) en 1800 y faltó el 15 de septiembre de 1873 en París (Francia) a la venerable edad de 73 años. Fue músico. Violinista pa’ más señas. Y formó parte de una larga familia de músicos gitanos manouches alsacianos que aún continúa dando maravillosos artistas como Birèli Lagrène, uno de los más grandes músicos de jazz, continuador y actualizador del legado jazzístico gitano.

Édouard Manet, fue un famoso y valorado pintor francés, considerado uno de los padres del impresionismo aunque él no fuera un impresionista: la notoriedad de Manet se debió más a los temas de sus cuadros, considerados escandalosos, que a la novedad de su estilo.

Le Vieux Musicien es una pintura realizada por el pintor Édouard Manet en 1862, durante el período en el que el artista fue influenciado por el arte español. Es uno de los lienzos más grande que pintó Manet. En la actualidad forma parte de la colección de la National Art Gallery de Washington (Estados Unidos).

A38930.jpg

El viejo músico (1862, oleo sobre lienzo, 187,4 cm X 248,2 cm, National Art Gallery, Washington)

Fue la respuesta de Manet al reto que le había lanzado el poeta Baudelaire para representar el “heroísmo de la vida moderna”. Y Manet retrató aquí los personajes que encontró en su barrio: el viejo músico gitano acompañado por una gitanilla con su niño en brazos, otros dos gitanillos (uno de los cuales, por su ropa, haría acrobacias mientras el Tío Jean Lagrène tocaba el violín), y otros personajes como un viejo trapero y un borracho. La reunión, el encuentro, aparentemente casual, se compone de los pobres urbanos, posiblemente desposeídos por los proyectos del Barón Haussmann (encargado en ese momento por Napoleón III de la renovación de París y que consistió -cómo no- en desalojar a los pobres y derribar sus barrios para construir las grandes avenidas y bulevares que hoy en día caracterizan París). No es una pintura anecdótica ni sentimental, el retrato de Manet traslada la cuidadosa neutralidad de un observador imparcial, y este rasgo, definitivamente moderno, de ambigüedad y desprendimiento es característico de toda la obra de Manet.

Jacques Philippe Potteau fue un fotógrafo francés que como empleado del Museo de Historia Natural realizó diversos retratos de personas “exóticas” (era algo que ya entonces interesaba muchísimo) y entre ellos incluyó al Tío Jean Lagrène.

De la gitanilla, de su niño en sus brazos y de los otros dos gitanillos que aparecen en el cuadro de Manet, nada sabemos.

Imagen

Testificar el horror

Ceija Stojka (pronunciado Chaya Estoica), que Dios la tenga en su Gloria, era el nombre gitano de Margarita Rigo Stojka. Nació el 23 de mayo de 1933, [sí, sí, hoy hubiera cumplido 84 años] en una posada en Kraubarth (Estiria, Austria) y fue una gitana lovari austríaca, escritora, pintora y cantante, superviviente del Samudaripen/Porrajmos.

Ceija era la quinta de seis hijos nacidos de padres gitanos católicos. Su familia son Lovara del Burgenland (una región austriaca). Los gitanos del Burgenland se consideran autóctonos austriacos.

El carromato de la familia Stojka formaba parte de una caravana que pasaba los inviernos en Viena, la capital de Austria, y los veranos en la campiña austriaca. Se ganaban la vida como tratantes de caballos.

Cuando tenía cinco años y su carromato estaba estacionado para pasar el invierno en un campamento a las afueras de Viena, Alemania se anexionó Austria (marzo de 1938). A pesar de que pronto llegaría la primavera y podrían viajar de nuevo, los alemanes les ordenaron quedarse quietos. Tuvieron que convertir su carromato en una chabola de madera.

Entre 1940 y 1944 los gitanos fueron forzados a registrarse como miembros de otra “raza”.

El campamento donde vivían los Stojka fue cercado y puesto bajo la vigilancia de la policía.

Ceija tenía sólo ocho años cuando los alemanes se llevaron a su padrecico al campo de concentración de Dachau (Alemania), a unos 500 kilómetros de distancia de Viena. Unos meses después, la pobretica de su mama recibió las cenizas en una caja.

Después los alemanes se llevaron a su hermana Kathi.

Finalmente, los deportaron a todos al zigeunerlager de Birkenau (así se llamaba la parte gitana de Auschwitz), en Polonia.

Los vagones del tren que los llevaba a Auschwitz, como si fueran ganado, iban tan repletos que, durante el largo trayecto, la pequeña Chaja no pudo ni siquiera agacharse para descansar, según narra en su autobiografía.

ceija 5

Ficha de Ceija en Auschwitz

De ahí fue trasladada al campo de concentración para mujeres de Ravensbrück (Alemania) y luego al campo de concentración de Bergen-Belsen (Alemania).

Ceija sobrevivió y fue liberada el 15 de abril de 1945 por el ejército británico en Bergen-Belsen. Tenía 12 años.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, después de haber padecido los horrores de los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau, Ravensbrück y Bergen-Belsen, supo que su madre y cuatro de sus cinco hermanos fueron los únicos supervivientes de toda la familia, unos doscientos parientes habían sido aniquilados. Incluso su hermanico de siete años de edad, Ossi, sufrió experimentos médicos en Auschwitz que le provocaron la muerte.

Después de la guerra, documentó y publicó las canciones, los poemas y los cuentos de los Lovara acerca del Samudaripen/Porrajmos.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, su familia vivió la falta de reconocimiento del Samudaripen/Porrajmos en Austria e incluso tuvieron que soportar a algunos políticos antigitanos.

ceija 1

“Tuve que ponerme a escribir porque tenía que abrirme, necesitaba gritar”

En 1988 publicó su primer libro autobiográfico, Wir leben im Verborgenen. Erinnerungen einer-Rom Zigeunerin (Vivimos en aislamiento. Los recuerdos de una Romni), haciendo públicas por primera vez en Austria las cuestiones relativas a la persecución nazi de la población romaní. En él describe su destino, la supervivencia y el asesinato de los romá y sinti austriacos en el Samudaripen/Porrajmos. El libro sirvió de estímulo para la creación de un movimiento gitano. Más tarde, en 1992, publicó Reisende auf dieser Welt (Viajeros en este mundo) que es la continuación de aquel primer libro.

Ceija Stojka se atrevió a relatar lo que ella, como todo el Pueblo Gitano, había padecido bajo el régimen nazi. La aniquilación, no lo olvidemos, de la totalidad de la población gitana, además de la judía, era parte esencial del plan racista de Hitler.

Ceija Stojka fue en Austria la primera superviviente romaní que escribió poesías y libros autobiográficos sobre lo que experimentó en carne propia, a la vez que evocaba sus vivencias en óleos, acuarelas y dibujos de fuerte expresividad.

Su testimonio constituyó un primer impulso para que los gitanos austriacos empezaran a hacer pública su cultura y su historia, y es de importancia clave para conocer el capítulo más silenciado del Holocausto: el Samudaripen/Porrajmos, el genocidio antigitano perpetrado por los nazis.

La discriminación y los prejuicios contra los gitanos no desparecieron con el nazismo

Ceija 4

Durante la posguerra Ceija Stojka se buscaba la vida como vendedora ambulante de alfombras

La Tía Ceija se tuvo que teñir el cabello de rubio para poder buscarse la vida porque “Aquí tienen mucho miedo de la gente oscura”.

Como muchos de los suyos, también su familia vivía al margen de la sociedad hasta que logró estabilidad con los negocios y empezó a darse a conocer a través de sus actividades artísticas.

Partiendo de las canciones tradicionales de los lovara, dos sobrinos de Ceija, los guitarristas Harri Stojka y Karl Ratzer, han conquistado un lugar destacado en el mundo del jazz austriaco.

Ceija inspiró también a sus hermanos, el escritor Mongo y el pintor y escritor Karl de quienes hablaremos en otra ocasión, a volcarse en la escritura y el arte para dar testimonio de sus vidas.

Todos ellos han estado vinculados a una potente organización gitana vienesa llamada Romano Centro.

Ceija no solo ha escrito sino que también comenzó a pintar a la edad de 56 años, a menudo usando sus dedos o palillos de dientes en lugar de pinceles para aplicar pintura acrílica y tinta.

Ceija 8

Muchas de sus obras son recreaciones de sus experiencias en los campos de concentración.

Ceija 6

En sus cuadros se ocupa de su pasado oneroso, del sufrimiento y la muerte en los campos de exterminio nazis. Y sin embargo, sus imágenes, canciones y textos se caracterizan no sólo por el horror de la crueldad humana y la tristeza por todas las muertes, sino también por un fuerte gusto por la vida (ya sabéis, la biofilia, que como vengo afirmando desde hace milenios es la principal característica del romipen, de la gitanidad), los recuerdos de la libertad de la carretera y de un estilo de vida itinerante, y la belleza de la naturaleza y la vida. Sus imágenes muestran un mundo brutal y triste, pero también uno maravilloso y magnífico. Se respira la fuerza de una mujer que, a pesar de todos los golpes que el destino le ha dado, tiene el valor de mantener las tradiciones de su Pueblo y vivir su vida. En los pocos años que esta pintora autodidacta ha estado trabajando, ha creado una obra asombrósamente madura, que tiende cada vez más hacia lo abstracto y manifiesta una profunda originalidad y honestidad.

Ceija 7

ceija 3

Plaza Ceija Stojka, en Viena

Ceija Stojka ha sido galardonada con numerosos premios y condecoraciones, entre otros el premio Bruno Kreisky al mejor Libro Político de 1993. En el año 2009 el ministerio de Cultura le otorgó el título de profesora. Incluso tiene dedicada una plaza en Viena.

La Tía Ceija contribuyó a recuperar la autoestima de los Sinti, los Rroma y los Lovara (grupos gitanos de Austria) y con su fuerza de voluntad ha rescatado el pasado para una mayor conciencia de las generaciones venideras. Sus libros fueron una chispa inicial en una situación en que la sociedad austriaca apenas comenzaba a confrontarse con los crímenes del nacionalsocialismo. Sus palabras y su personalidad han cambiado la forma de ver de muchas personas, animándolas a aceptar nuevos conocimientos y a eliminar prejuicios.

ceija 2

Mostrando el tatuaje del número que le asignaron en Auschwitz, Z 6399, mientras imparte una conferencia

También dedicó gran parte de su tiempo a dar charlas y conferencias sobre el Samudaripen/Porrajmos.

Hasta donde yo sé, ninguno de sus libros se ha traducido al español. En Internet podéis ver muchas de sus pinturas.

La Tía Ceija Stojka faltó el 28 de enero de 2013 en Viena. Te avel kovli phuv laqe!

Imagen

Prolífico longevo postimpresionista

Hermenegild “Hermen” Anglada i Camarasa (Barcelona, 11/9/1871-Puerto de Pollensa, 7/7/1959) es uno de los grandes pintores españoles: tuvo éxito en vida y sus obras siguen alcanzando precios astronómicos.

CTB.1995.30

Baile gitano (1914-1921, oleo sobre lienzo, 71 x 101 cm, Museo Carmen Thyssen, Málaga

Vivió mucho y pintó mucho y gran parte de su obra la dedicó al tema gitano.

AS00626_7

Andares gitanos (1902, oleo sobre lienzo 113,5 X 146 cm, Museo Reina Sofía, Madrid)

Siguiendo a uno de sus principales expertos, Francesc Fontbona, podemos afirmar que mientras vivió en Cataluña, Anglada i Camarasa se dedicó preferentemente al paisajismo y no parece que tuviera especial relación con el mundo gitano.  Fue al trasladarse a París en 1894, donde entró en contacto con gitanas y gitanos. Sí, allí en París frecuentó la vida bohemia y había entonces mucho cante, mucho baile y mucho toque flamenco y gitano.

AS00627_7

La gitana de las granadas (1904, oleo sobre lienzo, 114,5 X 147,5 cm, Museo Reina Sofía, Madrid)

El mundo gitano le proporcionaría, desde por lo menos 1901, uno de los temas más característicos y reiterados de su carrera.

HACF0800

El tango de la corona (1910, oleo sobre lienzo, colección La Caixa)

Según Fontbona, las escenas gitanas le permitían plasmar un dinamismo expresivo y frenético, con colores cálidos y detonantes.

HACF0782

Zambra II (1940-47, oleo sobre lienzo, Colección La Caixa)

La prima Mercedes Porras Soto, historiadora del arte, en su artículo “Los gitanos en la pintura catalana: Fortuny, Nonell y Anglada-Camarasa” nos dice que son muchos los pintores que han pintado gitanos en sus obras pero son pocos los que han presentado a los gitanos como protagonistas. Y Hermen Anglada i Camarasa es uno de ellos.

HACF0802

Campesinas. Atardecer (1940-47, oleo sobre lienzo, Colección La Caixa)

Por otro lado, afirma esta historiadora del arte gitana que la mayoría de los pintores que pintaron gitanos como protagonistas lo hicieron de manera puntual o anecdótica. Hermen Anglada i Camarasa pintó tantos gitanos que hizo del tema algo suyo y característico de su pintura de manera que es reconocido e identificado por sus gitanas y gitanos.

9221

Gitana con niño (1907, oleo sobre lienzo 74,5 X 60,5 cm, Museo de Bellas Artes de Neuquén, Argentina)

Según la prima Mercedes Porras, Anglada-Camarasa pintó unos cincuenta cuadros de tema gitano.

Es posible que Hermen Anglada i Camarasa pintara gitanos porque era lo que el público demandaba pero esa elección se prolongó en el tiempo y acabó definiendo toda su obra.

396bcbe1-79cf-40d6-bea9-8efe3efcc3f6_570

Gitana con niño (oleo sobre lienzo 70 X 55 cm, se vendió en 2005 en Sotheby’s por 466.328 eurunos a un coleccionista privado)

Para José Francés, crítico de arte, Anglada fue el gran sinfonista cromático de las máximas exaltaciones lumínicas, con pompa ufana y radiante, en las más atrevidas y deslumbradoras composiciones, hijas de un optimismo eufóricamente apasionado. Todo en su obra está henchido de cualidades afirmativas, frutos granados del contento de sentir y expresar la belleza creadora ¿Acaso no es eso, la biofilia, la mayor característica de lo gitano, de la cultura gitana?

WOA_IMAGE_1

Danza española (1901, oleo sobre tabla, 50 x 97 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia)

No os vamos a poner todas las pinturas de Hermen Anglada i Camarasa pero casi. Disfrutadlas y comentadnos qué os parecen.

Desnudo1

Desnudo bajo la parra (1909, oleo sobre lienzo 140 X 85 cm, Museo de Bellas Artes de Bilbao)