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Lyalya Chernaya, actriz gitana, bella, valiente y revolucionaria

El 2 de septiembre de 1982 una gran actriz abandonó la vida terrenal. Era el orgullo del Pueblo Gitano: Lyalya Chernaya. Desde entonces descansa en el famoso “Huerto de los Cerezos” del Cementerio Novodevichy de Moscú, lugar dedicado al eterno reposo de los grandes hombres y las grandes mujeres dedicadas al teatro. Comparte tumba con su hijo. Junto a ellos se hallan muchos de los grandes actores del Teatro de Arte de Moscú que fueron sus amigos en la vida y que incluyen al que fue su tercer esposo y padre de su hijo.

562798Cientos de personas asistieron al sepelio y dieron su cálida despedida a esta inconmensurablemente grande alma gitana.

¿Quién era esta legendaria mujer que vivió una vida inusualmente interesante y complicada? Una mujer que se ganó con su trabajo los corazones de toda una generación en la sociedad soviética.

El 15 de febrero de 1909, en la ciudad de Nalchik, en el seno de la familia formada por el noble ruso Sergei Kiselev y la cantante y bailarina gitana Maria Georgievna Polyakova, nació una hija a la que llamaron Nadenka y a la que registraron en el libro de la Iglesia Ortodoxa Rusa como Nadezhda Sergeyevna Kiseleva. La niña tenía una piel inusitadamente oscura y unos enormes ojos negros que enmarcaban pestañas gruesas y que llegaría a ser considerada una de las mujeres más bellas de todos los tiempos.

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A la derecha, Maria Poliakova, madre de Lyalya

La madre de Lyalya, Maria Georgievna, era hija de una paya rusa, Agrippina Alekseevna, y el gitano Georgy Nikolaevich Polyakov.
De esta familia mestiza, grande, bella y talentosa, salieron magníficos bailarines, artistas, cantantes… como nuestra Lyalya.

Su familia paterna, los Kiselevs, era muy rica. A menudo recibían visitas de gente importante. Se cuenta que el nombre le viene de que en cierta ocasión uno de estos distinguidos invitados la vio siendo ella aún una pequeña niña y exclamo «¡Oh la la! ¡Qué negra es!» y desde entonces la empezaron a llamar Lyalya Chernaya, es decir, Lala la negra.

Poco después, tras la muerte del padre, la familia se mudó a Moscú. La madre de Lyalya entró en el coro del famoso Yegor Polyakov y, a los 13 años, Lyalya fue aceptada también en el coro y así pudo ayudar a su madrecica a sacar adelante a la familia. Fue contratada para que se sentara en el centro del coro por su belleza pero cuando comenzaron a tocar se levantó de su asiento y comenzó a bailar y con su baile Lyalya, tan extraordinariamente elegante y plástico, conquistó al público al instante.

Lyalya no era solo una bailarina gitana: era la encarnación de la danza, como si la musa de la danza se le apareciera a la audiencia en la imagen de Lyalya.

En 1930, cuando se estaba preparando la creación del Teatro Romen (Teatro para los gitanos, que aún sigue abierto en Moscú), Lyalya Chernaya ya era una famosa bailarina y se presentó al casting y, naturalmente, la incluyeron en la compañía. En el  debut del teatro, con la puesta en escena de “Vida sobre ruedas” del Tío Aleksander Germano y dirigida por Moses Goldblat, interpretó brillantemente el papel principal.

El teatro Romen alcanzó la popularidad, con el público siempre deseoso de nuevos estrenos, y en casi todos ellos brilló con la incomparable Lyalya Chernaya: la favorita de la audiencia, una gran cantidad de admiradores de su talento acudían a Moscú para ver la obra, verla a ella y disfrutarla.

kinopoisk.ru

Cartel de la película “El último campamento”

En 1936 se estrenó la película “El último campamento”, que protagonizó Lyalya junto a su segundo marido Mikhail Yanshin (el primero fue Rom Lebedev, guitarrista, actor, dramaturgo y escritor gitano del cual hablaremos uno de estos días), que en ese momento era el director del teatro “Romen”. A partir de ahí, Lyalya es conocida y amada por un público masivo, procedente incluso de los rincones más remotos de la Unión Soviética y los campamentos gitanos, a pesar de que era cuarterona, la proclaman su “reina”. Le llegan montañas de cartas. Se convierte en una estrella.

La película “El último campamento” también se convierte en el debut de Lyalya como cantante. La canción “Vagabundo” se convierte en un verdadero éxito. Es imposible conseguir una entrada para los conciertos de LyaLya ¡El nombre de Lyalya Chernaya es garantía de entradas agotadas!

ab_lala_3En 1941, cuando el teatro estaba de gira en Sverdlovsk, comenzó la Gran Guerra Patria (como denominan las fuentes soviéticas a la 2ª Guerra Mundial). Durante la guerra, el teatro funcionó mucho. Se hicieron actuaciones en su sede y se organizaron varias brigadas de conciertos visitantes que acudieron a las unidades militares activas en el frente y trabajaron arduamente en los hospitales de la retaguardia.

Fue por entonces que Lyalya se divorció de Mikhail Yanshin y se casó con Nikolai Khmelev. Al año, la pareja vio nacer a su hijo Alyosha. Curiosamente, su segundo marido fue el padrino.

La felicidad duró poco. En 1944, cuando el Teatro de Arte de Moscú regresó de la evacuación, Khmelev comenzó a ensayar un papel complejo: Iván el Terrible en la obra “Años difíciles” de Alexey Nikolaevich Tolstoy (no confundir con León Tolstói con quien nada tuvo que ver). Hizo un gran trabajo: casi todas las noches subían al escenario. Aquel exceso de trabajo de Khmelev le provocó la muerte. Sucedió justo durante el ensayo general, Khmelev ni siquiera tuvo tiempo para quitarse el traje. Avisaron a Lyalya y corrió al teatro, gritó, sollozó. Pero no había nada que hacer.

Lyalya Chernaya se quedó solica con su niño.

En cuanto que se recuperó del duelo interpretó la novia en “Bodas de sangre” de García Lorca para el Teatro Romen nuevamente.

Volvió a casarse una cuarta vez, en esta ocasión con el también actor Yevgeny Vesnik.

Los años de la posguerra fueron para la actriz los más fructíferos. Lyalya interpretó diversos papeles en varias obras y actuó mucho como cantante en conciertos por todo la Unión Soviética. Se encuentra en el pico de su fama, ella es hermosa, llena de energía, es un huésped bienvenido tanto por las autoridades como por el público.

En 1951 el director Boris Vershilov dirigió para el Teatro Romen “El Vagabundo encantado” de Leskov donde Lyalya interpretó a Grushenka. Fue el triunfo de Lyalya. Todo Moscú acudió a ver a Lyalya en su papel de Grushenka. Hasta Stalin solía hacerlo y la invitó al Kremlin.

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Como Grushenka

Lyalya no le hizo nada a nadie y tampoco le tenía miedo a nadie. A pesar de la terrible represión que se vivía en aquellos años de acero, Lyalya ayudó a los represaliados como Olga Nikolaevna Starostina, actriz gitana del Teatro Romen y esposa del futbolista Andrei Starostin, ambos castigados en 1942 como “enemigos del pueblo”, al ser Andrei acusado de espionaje a favor de Alemania tras haber jugado allí un partido de fútbol. Les envió paquetes de comida y ayudó a su hija Nathalia que había quedado al cuidado de sus abuelos. Algún día hablaremos de los otros actores y actrices del Teatro Romen.

Ella siempre ayudó a todos. La puerta de su casa no se cerró.

Por desgracia, los años pasan, dejando huellas no sólo en nuestros corazones, sino también en nuestras caras … A fines de los años 50, Lyalya comenzó a tener cada vez menos papeles en el repertorio del Teatro Romen y para fines de la década de los sesenta, prácticamente se cayó de su repertorio. Pero Lyalya participa activamente en conciertos donde el público admira su cante y sus discos venden millones de copias.

En 1960 fue nombrada artista honorable de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En su larga carrera como actriz del Teatro Romen, desde su creación en 1931 hasta su retiro en 1972, interpretó más de 35 papeles, la mayor parte como protagonista.

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Cartel de la película “Los gitanos se van al cielo”

En 1975 el director de cine Emil Loteanu la invitó a participar en su aclamada película “Los gitanos se van al cielo” en donde interpretó a la vieja gitana. Esta película, estrenada el 5 de abril de 1976 en la Unión Soviética, tuvo difusión mundial. Incluso se estrenó en Madrid (31 de octubre de 1977). Y obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián de 1976.

Vivió una vida complicada y llena de acontecimientos: desde la inmensa popularidad y el amor del público hasta el olvido. Fue extraordinariamente amable y generosa, constantemente ayudó a los jóvenes, incluso dándoles ropa y alimento.

Sirva de ejemplo de su bondad esta anécdota: una vez, durante la guerra, vio a una mujer en la estación del tren con un bebé en brazos. Hacía frío, la mujer estaba helada de frío, y Lyalya se quitó su único abrigo y se lo dio a la mujer.

Adoraba a las personas con talento artístico. Si alguna vez sintió en una persona la chispa divina del talento la ayudó en todo lo que pudo.

Era una maravillosa narradora y sabía escuchar.

Era extraordinariamente bella, talentosa, inteligente, poseía un don extraordinario para atraer a la gente hacia ella.

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En la película “Los gitanos se van al cielo”

Lo más importante es que siempre fue honesta, sin falsedades, abierta en todas sus manifestaciones.

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Poemas en romanó de 4 gitanas

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La poesía es el género literario destinado a mostrar y construir la belleza con las palabras. Una belleza que puede ser desgarradora si de lo que trata es de mostrar el horror, el miedo, el dolor, la pena, las duquelas que han empedrado el camino gitano, el dron de los calós y las calís al atravesar este mundo dominado por payas y payos.

En España, las gitanas y los gitanos hablamos caló, una forma de romanó deteriorada a consecuencia de la prohibición y de la persecución a la que ha estado sometida. Sí, desde 1592 está prohibido explícitamente el uso de nuestro idioma en España. Suelo recordar el caso de los hermanos Sebastián y Manuel de Avendaño (también escrito a veces como Abendaño) que fueron condenados en 1682 a seis años de galeras por hablar en jerigonza (Tesoro de la lengua castellana o española, de Sebastián de Covarrubias, 1611: «la lengua que hablan propia tira a la Esclauona: no embargante que tengan otra ficticia con que se entienden, que comunmente llamamos gerigonça, corrompido el vocablo de zingerionza lenguage de Cingaros» [sic]) y que en noviembre de 1682 estos dos gitanicos de Aranda de Duero mientras esperaban estardós en la Estaripen de Palencia dirigieron un memorial (para que luego nos cuenten que la cultura gitana es ágrafa o que nos hablen del analfabetismo como un rasgo cultural tradicional gitano) al rey Carlos II El Hechizado para suplicarle que conmutara sus penas de galeras por la del trabajo forzado en las minas de Almadén, donde, por lo menos, no se verían privados del consuelo de sus mujeres e hijos y del socorro que ellos les pudieran dar.

Por tanto, tiene cierta lógica que en España no tengamos ningún autor o autora de poesía en romanó. Sí, evidentemente, tenemos un selecto puñaíco de poetas gitanos que escriben o han escrito en castellano -José Heredia, Miguel Mendiola, Agustín Rivero, Antonio Gallardo- o en otros idiomas peninsulares -Miquel Escudero y Joan Salvat i Papasseit-.

Por fortuna, en otros países, nuestras hermanas y hermanos mantienen vivo el romanó y hoy, para seguir con el homenaje que durante este mes estamos haciéndole a nuestra amada lengua con motivo de la celebración el pasado 5 de noviembre del Día Internacional del Romanó, os podemos ofrecer esta pequeña antología de cuatro poetisas gitanas (sí, solo mujeres. Otro día, si eso, hablamos de hombres poetas) junto con las traducciones al castellano que hemos preparado especialmente para este artículo.

Gina Ranjicic (1831-1891) fue un corazón salvaje que el 17 de mayo de 1891 dejó de latir pero que aún nos golpea: en sus poemas dejó para la posteridad un monumento indestructible a su genio. Este poema como todos los que se conocen de Gina Ranjicic fue recogido por el gitanólogo Heinrich von Wlislocki en su Aus dem inneren Leben der Zigeuner (De la Vida Interior de los Gitanos). Os lo ofrecemos tal cual lo publicó.

Sin títuloComo las mariposas de Yemes

Como las mariposas de Yemes

Mis alegrías;

Vienen, vienen y no pueden

En ningún sitio reposar.

Hay alegrías para mí

Que lejos no están!

No es de felicidad mi risa

Es de dolor.

Como las mariposas de Yemes

Mis alegrías;

En mi pecho sangriento

Mañana se posarán.

Y gusanos en mi pensamiento

Se convertirán

Y nunca de mi vida

Los sacaré

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Bronislawa Wajs “Papùśa” (1908-1987) fue una romí de una excepcional personalidad que se dio a conocer como poetisa a partir de 1951. Es poesía en estado puro. Este poema que os ofrecemos forma parte de su poemario “Papuśaqere Gilă” (1956) y está escrito en el alfabeto oficial aprobado por el IV Congreso Mundial Gitano (Varsovia, 1990) tal cual lo preparé para su publicación en el nº 8 de la Revista Archione (Madrid, 1994).

VEŚENQRI GILI

Ax, mire veśa!

Na parudŏm bi tumen

ando svèto baro ta parno

ni pal so, ni pale sovnakaja

ja laćhe bara;

E laćhe bara

keren śukar jaga

ta but pheren manuśenqe jakha.

A mire bèrga barìtka

ta paśo pani e bara

kućeder desar kućbara,

kaj keren śukar jaga.

Ando miro veś ratĕnça

paśo ćhon xaćòna jaga,

dèna dud sar laćhe bara,

kaj barvale liȝan pe vasta.

Ax, mire butkamle veśa,

kaśt kaj sungal sastipen.

Keci,

keci rromane ćhavorren barăkerden

sarkaj tumare tiknen!

A geça sar patrinăça i balval ćalavel,

ogi khanćesθar na darel.

Ćhavorre gilă bagen,

tov trosale, tov bokhale

xuten aj khelen, zer o veś len

adă siklărkerdă.

CANCIÓN DE LOS BOSQUES

¡Ah, mis bosques!

No os cambio por nada

en este gran mundo blanco,

por nada, ni por el oro

ni las piedras preciosas;

las piedras preciosas

hacen hermosos fuegos

y llenan los ojos de muchos hombres.

Pero mis montañas de piedra

y cerca del agua las rocas

me son más queridas que las deseadas piedras

que hacen hermosos fuegos.

En mi bosque por la noche

cerca de la luna brillan los fuegos,

lucen como las piedras preciosas

que los ricos llevan en sus manos.

¡Ah! ¡Mis bienamados bosques!

Arboles que huelen a salud

¡Cuántos

Cuántos chavorrillos gitanos habéis criado

como si fueran vuestros pequeños!

Si el viento mece el alma como si fuera una hoja,

el alma nada teme.

Los niños gitanos cantan,

aunque sufran, aunque estén hambrientos

saltan, juegan y bailan, como el bosque les

ha enseñado.

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Hedina Tahirović Sijerčić (Sarajevo, 11 de noviembre de 1960), licenciada en periodismo, organizó y auspició programas romaníes para la radio y la televisión en Sarajevo y ha trabajado como activista de la Unión Romaní Internacional. Tuvo que huir de Bosnia a consecuencia de la Guerra y primero se refugió en Canadá, donde trabajó como maestra y, entre 1998 y 2001, fue editor en jefe de la revista romaní canadiense “Romano Lil”. Posteriormente se trasladó a Alemania. Ha publicado poesía: “Dukh-Pain” , “Ashun, hachar dukh” y “Sar o paj” (una antología de poetisas gitanas). También ha participado en el libro “La Constitución Europea en Verso”

Es una poesía tremendamente evocadora, tejida de pequeñas, fugaces, alegrías y duraderas penas, tragedias, muy propias del folklore gitano. Aquí no se encuentra ese mito de la magia, de la fantasía, de la luna y la guitarra, del vivir indolente, aquí se intuye la lírica de un Pueblo que vive, ama y muere… como todos. Los escribo como ella los ha publicado.

Lacho Djive Romalen!

Ando suno

Cherav radio emisija pe Romani chib.

Ashunav pesko krlo:

“Lacho djive, Romalen thaj chavalen!

Aven saste thaj bahtale!”

Studio, mikrofono, bashalipe.

E gadze chelen amenca.

E gadze hasaven amenca.

Bahtali sem.

Ando suno

Cherav radio emisija pe Romani chib.

Ashunav pesko krlo:

“Nashen dural Romalen thaj chavalen!

Nashen dur dural!”

Granaturja, jagala, churika.

E gadze maren amen.

E gadze mudaren amen.

Bibaxtali sem.

¡Buenos días, gitanos!

Sueño

La radio emite en romanó.

Escucho su voz:

“Buenos días, gitanos, grandes y pequeños!

¡Qué tengáis salud y fortuna!”

Estudio, micrófono, música.

Los gachés bailan con nosotros.

Los gachés se ríen con nosotros.

Estoy feliz.

Sueño

La radio emite en romanó.

Escucho su voz:

“¡Huid lejos, gitanos, jóvenes y mayores!

¡Huid, huid muy lejos!”

Granadas, bombas, armas, cuchillos.

Los gachés nos golpean.

Los gachés nos asesinan.

Estoy desolada.

Romano Thudalo Dromoro

O Devel mangel thaj cherel

Kaj I Phuv thaj o Paj ansuren.

I Phuv thaj o Paj roden e Devlestar

Jekh murshikano chavo, o Kham, ilestar.

I Phuv khamnisajlel pandz dromengo

Thaj bijandili pandz chejango, chehrajango:

Prvi chehrajin – Luludji

Dujti chehrajin – Pachape

Triti chehrajin – Phabaj

Shtarti chehrajin – Chirikli

Pandzti chehrajin – Dozacharipe

I Phuv e Pajensa roven

Jekh murshikano chavo, o Kham, mangen.

O Devel ashunel thaj phendel:

“Dema sovli!

Neka sako brsh perel e bakresko shoro,

Thoven pe chavoresko chikateste e bakresko rat lolo.

Thaj akharen les Mahno.”

I Phuv e Pajensa e baxtalipestar roven thaj phenden:

“Amen xan sovli!”

Vía Lactea gitana

Quiso Dios y lo consiguió

que la Tierra y el Agua se casasen.

La Tierra y el Agua ruegan a Dios

un hijo varón, el Sol, de corazón.

La Tierra engendró cinco veces

y nacieron cinco hijas, estrellas:

Primera estrella: Flor

Segunda estrella: Fe

Tercera estrella: Manzana

Cuarta estrella: Pájaro

Quinta estrella: Esperanza

La Tierra y el Agua exclaman

un hijo varón, el Sol, desean.

Dios escucha y dice:

“¡Jurad y prometed!

Cada año sacrificaréis un cordero,

y con su sangre señalaréis la frente del niño

Y le llamaréis Pan”

La Tierra y el Agua lloraban de alegría y dijeron:

“¡Hemos hecho un juramento!”

Roma Familie Rusenko - Fluwelen Revolutie

Margita Reiznerova (Eslovaquia, 1945) enfermera, cantante, poetisa y escritora de cuentos en romanó, activista. Tuvo que emigrar con su familia a Bélgica. Tuve la suerte de conocerla y de compartir con ella algunas vivencias muy divertidas como aquella tarde en que paseábamos por Praga y unos turistas franceses vinieron a preguntarnos por una dirección y Margita les explicó muy amablemente pero cuando los gachós se despidieron con su “Merci! Merci!” les contestó “Mer sigeder! Mer sigeder!” y todos los demás no sabíamos cómo esconder la risa [Nota: merci, gracias en francés, suena parecido a mer sig, muérete deprisa en romanó, así que Margita sabiendo que su inocente broma no sería entendida por los gabachos pero que los demás no moriríamos de la risa tuvo la ocurrencia de contestar: ¡muérete tú antes!]. Por su hechuras y por su carácter siempre me resultó cercana y cariñosa. Estos son algunos de sus poemas tal cual ella los escribió.

Te merel kamav!

Te merel kamav!

Na kamav te dikhel,
sar miro romano narodos našľol,
amare romane giľa, lava bisteras,
amaro lačho čhiďam,

o nalačno nalačhe bare dženendar iľam.
Mro gulo Del, na sasťareha amen?
Na kamav te dživel

kamav te merel pre tire vasta, daje,
bo tu sal mek Romni.

¡Morirme quisiera!

¡Morirme quisiera!

No quiero ver
como mi nación romaní rechaza
nuestras canciones, olvida las palabras
y lo bueno que había en nosotros,
y coge lo malo de los malos señores.
Mi dulce Dios ¿por qué no nos cuidas?
No quiero vivir

quiero morir en tus brazos, madre,
que tú sigues siendo gitana.

 

E balvaj andre ma phurdel   

E balvaj andre ma phurdel

brišind andre ma del,

pherďi paňi imar som,

le jakhenca avri čuľal,

hirminel andre ma,

e choľi avri pes ispidel,

marel pro jilo sar pre kovinca,

ča e voďi lačhi, mangel, vičinel,

tradel len avri andal ma

o jakha phandel,

o vasta mire ke peste thovel,

opre len hazdel,

o muj phuterel,

lavoro andal leste mukel:

Lačhi kamav te avel!

Šunes?

Kamav kham te prindžarel.

El viento sopla dentro de mí

El viento sopla dentro de mí, 

llueve dentro de mí,

llena de agua estoy,

los ojos fluyen afuera

truena dentro de mí,

la ira empuja hacia fuera

golpea sobre el corazón como en un yunque,

toda mi alma buena, mendiga, vocea,

la obligan a salir de mí,

cierra los ojos,

retorciéndose las manos,

se levantan,

Se abre la boca,

las palabras pequeñas las dejo dentro de la boca :

¡Quisiera volverme buena!

¿Lo has oído?

Quiero el sol conocer.

 

 

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Europa es nuestra: un manifiesto

Iniciamos una nueva sección de firmas invitadas con este magnífico artículo de la profesora Ethel Brooks, gitana estadounidense, Profesora Asociada en los Departamentos de Estudios de Mujeres y Género y Sociología en la Universidad de Rutgers (New York, EE.UU.). Ha realizado investigaciones en una gran cantidad de sitios en todo el mundo, incluidos Londres, Estambul, Fall River, San Salvador, Dhaka y York City.

image_largeEs autora  de Unraveling the Garment Industry: Transnational Organizing and Women’s Work (University of Minnesota Press, 2007), que recibió el premio al Mejor Libro de 2010 de la Society for the Study of Social Problems. Ha contribuido con artículos en una serie de revistas académicas, incluyendo Nevi Sara Kali e International Working Class History. Actualmente está trabajando en dos proyectos de libros: Disrupting the Nation: Land Tenure, Productivity and the Possibilities of a Romani Post-Coloniality, y (Mis)Recognitions and (Un)Acknowledgements: Visualities, Productivities and the Contours of Romani Feminism, ambos centrados en la economía política y la producción cultural y la creciente violencia contra los ciudadanos romaníes (gitanos) en todo el mundo.

“Creo que tengo la obligación de llamar la atención sobre los Romá que tanto han contribuido al mundo y que tienen una historia de persecución”, dijo en una entrevista reciente.

En los últimos años, la prima Ethel ha hecho justamente eso, educar al mundo sobre los gitanos a través de su enseñanza, investigación y activismo.

Creemos que este discurso tan reivindicativo es cada vez más necesario.

 

Ethel Brooks

CEU (Central European University)/ Daniel Vegel, Budapest, 2015

Europa es nuestra: un manifiesto

La transformación civilizadora justificaba la colonización de la memoria, y por ende de los sentidos de las personas de sí mismas, de la relación intersubjetiva, de su relación con el mundo espiritual, con la tierra, con el mismo tejido de su concepción de la realidad, de su identidad, y de la organización social, ecológica y cosmológica

María Lugones

Europa tiene un problema de gachós, de payos.

Nosotras y nosotros somos europeos. Las personas gitanas hemos sido esclavizadas, transportadas, desalojadas, expulsadas; somos víctimas de la trata, esterilizadas por la fuerza, asesinadas.

Reivindicamos nuestra humanidad, reclamamos nuestra historia y reclamamos nuestro lugar en el suelo de Europa. Llevamos viviendo aquí ya un milenio y somos entre 10 y 12 millones; superamos en número a muchas de las naciones europeas reconocidas, incluidos suecos, serbios, irlandeses y austríacos.

Ustedes, las gachís y los gachós, las payas y los payos, se han beneficiado de nuestra experiencia: de nuestro conocimiento en la cría de caballos o en la carpintería, de nuestra capacidad de reciclar, comprar y vender, hacer música y arte.

Ustedes se han beneficiado de nuestro trabajo: como esclavas, como deportadas, como braceras que recogen vuestras cosechas, vuestras frutas y verduras; como limpiadoras de vuestra basura; como los peones que han pavimentado vuestros caminos y que han arreglado aquello que habíais roto y desechado. Incluso cuando negáis nuestra posición en el mundo, en la medida en que trabajáis para “incluirnos” –incluso a través de la Década para la Inclusión Romaní y más allá– lo que os negáis a ver es que el problema nunca ha tenido que ver con nuestra inclusión –por cierto, inclusión es una palabra demasiado inofensiva para describir las ofensas que se han cometido contra nosotras– sino más bien con el racismo, la segregación y la violencia, el genocidio y el asesinato masivo, las prácticas explotadoras y extractivas a las que hemos estado constantemente sometidas.

Ustedes se han beneficiado de tales exclusiones, de tales prácticas, de la violencia –incluso aunque usted en concreto no la haya llevado a cabo– y de la exotización de nuestra cultura, de nuestras posiciones como sujetos; se han aprovechado para asegurar su empleo, sus riquezas, su sentido de superioridad, su sentido de su propia riqueza cultural.

Rechazamos su apartheid cultural. Rechazamos su imperialismo cultural. Rechazamos sus fantasías sobre nuestras patologías, sobre nuestra sexualidad, sobre nuestra música y nuestra cultura. Dejaremos de proporcionarles imágenes para alimentar esa fantasía, aquellas que les han beneficiado material y culturalmente, pero que son testimonio de las formas en que ustedes, los gachós y las gachís, extraen, se apropian, manipulan –roban de hecho– nuestra cultura.

Trabajan ustedes para representarnos, trabajáis para administrarnos, gobernarnos, para lidiar con lo que es, en última instancia, tu “problema gitano”, lo que nos convierte en un “problema de gachés”, marcado por la violencia racista, la representación racializada y la apropiación cultural, social y económica.

Nos negamos: rechazamos esta representación, el robo cultural y la explotación que se ha llevado a cabo contra nosotras en nombre de lo que es interesante, lo que es exótico, en el nombre de nuestra Alteridad. A partir de este momento, denominaremos todo eso como lo que realmente es: representaciones de gachó, fantasías de payo, manipulaciones de la gitanidad.

Repito: hacemos un llamamiento al fin del apartheid cultural, al fin de la apropiación cultural. Hacemos un llamamiento a la solidaridad entre las personas oprimidas. Hacemos un llamamiento a la renovación de la negritud para que pensemos en las oportunidades que nos ofrece ese concepto cuando se tiene en cuenta a las personas romaníes, a las gitanas y a los gitanos. Porque nosotras también somos negros. Tenemos diferentes tonos de piel, diferentes colores de ojos o diferentes colores y texturas de cabello, pero somos negros. De hecho, negro es una de las denominaciones que nos hemos dado a nosotras mismas en nuestro idioma: Kalo, Kali, Kale. Todos ellos significan negro. Usted, a su vez, a menudo se refiere a nosotros con insultos raciales, con epítetos que significan nuestra negritud: gitano, Gypsy, Zigeuner, Tsigan, Zigan, Cigano. Todos estos nombres son marcadores de nuestra negritud impuestos desde el exterior como lo es la discriminación sistemática, la segregación, la violencia y la apropiación a las que hemos estado sometidas las personas gitanas durante siglos y en el momento actual, con una fuerza y ​​frecuencia cada vez mayores.

Es hora de reclamar nuestra negrura para trabajar en solidaridad con otras personas de color, con los negros en todo el mundo, con los que antes eran colonizados, explotados, esclavizados, aquellos que han tenido historias paralelas; aquellos cuyo trabajo, cuya cultura, cuyas personas y cuerpos han sido objeto de violencia y apropiación racista. Es hora de renovar el mandato de la negritud como complemento y contestación del discurso de los Derechos Humanos que no ha logrado lo que era necesario en relación con el Pueblo Gitano. El discurso de los Derechos Humanos no nos ha llevado a la categoría de lo humano sino que ha permitido que la violencia, el asesinato, la segregación y el intento de genocidio florecieran, incluso cuando se ha trabajado para incluirnos en la categoría de lo humano.

Somos humanos. Somos negros. Somos Romá. Somos mujeres, hombres, niños. Somos padres, hijos, hermanas, hermanos, tías, tíos, abuelos, abuelas. Somos todos. Somos extraños. Somos hermosos. Reivindicamos nuestra identidad en toda su complejidad, multiplicidad, belleza, unidad, como un camino político.

Otra política. Una política más allá del problema de los gachés. Una política de esperanza. Una política de Romanofuturo.

Reivindicamos la nacionalidad sin aspirar a la jerarquía del Estado-nación; no aspiramos a la tiranía de la frontera ni al imperativo del imperio que forman parte del legado de Europa, encarnado en el sistema actual de Estados-nación.

Reivindicamos el derecho al espacio público: estar en público, ser parte del público, contribuir al bien público y reclamar el bien público como ciudadanos.

Reivindicamos el derecho a tener un hogar, el derecho a tener un lugar, el derecho a que nuestros barrios no estén situados en vertederos tóxicos.

Exigimos acceso a escuelas no segregadas, a la educación equitativa,  a tener instalaciones educativas adecuadas y planes de estudio también adecuados.

Reivindicamos el derecho a vivir con salud, en paz y con tranquilidad; el derecho a la seguridad y a ser protegidos; el derecho a la protección del Estado; y el derecho a que se apliquen las leyes; reclamamos el derecho a la atención médica.

Reivindicamos la equidad de género, la igualdad de género y exigimos una sexualidad posterior a Auschwitz que esté libre de esterilización forzosa, que nos permita identificarnos de la forma que elijamos, que brinde seguridad a nuestras vidas, medios de subsistencia y educación para todos los miembros de nuestras familias, que promueva el florecimiento de nuestras niñas junto a nuestros niños.

Reivindicamos igualdad de acceso al empleo y el fin de la discriminación en el mercado laboral; reclamamos las redes de seguridad del estado de bienestar y de la protección de los trabajadores.

Exigimos la libertad de cruzar fronteras y la capacidad de establecernos sin temor a la expulsión y la deportación.

Reivindicamos seguridad y protección contra la violencia racista. Exigimos seguridad contra los asesinatos ultranacionalistas. Reclamamos restitución y reparación histórica por los siglos de esclavitud, por las numerosas leyes antigitanas que han estado vigentes en toda Europa a lo largo de nuestra existencia aquí; reclamamos el reconocimiento y la reparación por los asesinatos cometidos por los nazis y sus aliados. Reclamamos la libertad.

Berlín es nuestro. Estambul es nuestro. Lety es nuestro: incluso debajo de la granja de cerdos nuestros huesos se mezclan con el suelo de Europa. Sofía es nuestra. Milán es nuestro. Granada es nuestra, Córdoba, Madrid, Alicante, Barcelona son nuestros. Jaén, Bilbao y Málaga nos pertenecen.. Londres, París, Belgrado y Frankfurt son nuestros. Pertenecemos a Shutka, Budapest, Amsterdam, Nueva York y Buenos Aires. Europa es nuestra. Somos Europa.

Reclamamos la persecución que enfrentamos. Reclamamos el milenio de violencia, exclusión, extracción y esclavización que hemos padecido. Nosotras y nosotros reclamamos Europa. Reclamamos la ciudad. Reclamamos el mundo. Reivindicamos nuestro lugar, nuestra historia, nuestro futuro. Reclamamos Romanofuturo. Romanofuturo es el futuro de todas y todos. La libertad para nosotras y nosotros es libertad para todas y todos.

Notas:

  1. La cita de María Lugones está extraída de Toward a Decolonial Feminism, Hypatia (4), Fall 2010: 742-759 a través de la traducción de Gabriela Castellanos: Hacia un feminismo descolonial, La manzana de la discordia, Julio – Diciembre, Año 2011, Vol. 6, No. 2: 105-119
  2. El campo de concentración de Lety (República Checa) fue un campo específico para personas gitanas durante la 2ª Guerra Mundial en el cual sufrieron presidio un total de 1309 personas de las cuales 326 murieron (incluidos 30 niños) y más de 500 fueron deportadas a Auschwitz donde fueron exterminadas. En la actualidad, sobre el terreno que ocupó el Campo de Lety se alza una granja de cerdos (Nota de los traductores).
  3. La traducción de este artículo ha corrido a cargo de Silvia Agüero y Nicolás Jiménez
  4. Este artículo fue publicado originalmente en inglés en el blog del European Romani Rigts Center el pasado 20 de octubre y en español también ha sido publicado por Nevipens Romani el 25 de octubre y por Píkara Magazine el 27 de este mismo mes.

 

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Gina Ranjicic, valiente madre de la poesía gitana en romanó

No sabemos ni dónde ni cuándo nació la Tía Gina Ranjicic aunque se suele dar la fecha de 1830 como su posible nacimiento. Sí sabemos que faltó el 17 de mayo de 1891 en Biskupec (Eslavonia, actual Croacia) y si en este mundo nuestro hubiera lache o vergüenza el 17 de mayo debería ser la fiesta de la poesía gitana en romanó puesto que la Tía Gina es la más antigua poetisa gitana de quien tenemos memoria.

Gitana

En la segunda edición de “De la vida interior de los gitanos” se incluyó esta imagen de una bella y desconocida gitana

La Tía Gina fue una de las gitanas más valiente, más inquieta, más veleidosa y atrevida que haya existido. Creemos sinceramente que si no hubiera sido gitana Gina Ranjicic sería hoy una celebridad europea, admirada y considerada por su talla literaria y por su espíritu libre y aventurero. Creemos que su olvido es una forma más de antigitanismo y, en este caso, de gitanofobia de género.

Portada bonita

Casi todo lo que sabemos sobre ella lo dejó escrito Heinrich von Wlislocki, el primer gachó que se dedicó casi en exclusiva al campo de los Estudios Gitanos, en su Aus dem inneren Leben der Zigeuner (De la Vida Interior de los Gitanos).

De Wlislocki hablaremos otro día, hoy toca hablar de la Tía Gina.

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Dr. Heinrich von Wlislocki

Cuenta Wlislocki que conoció a la Tía Gina en 1890 gracias a la información que le proporcionó el Dr. Jakobcic, funcionario consular de Serbia, que le contó que había conocido a una gitana que había escrito 250 poemas en romanó y que ésta se encontraba en el pueblecito de Essek. Allí que se fueron los dos. Y la anciana Tía Gina les contó su vida, una azarosa vida, repleta de aventuras y peripecias.

Les contó que había nacido en una familia de gitanos errantes.

Les narró que a los 12 años conoció en Belgrado a Joachim Dalenes, un rico comerciante armenio, quien la aporijó (la acogió como a una hija) y se la llevó a Constantinopla donde durante tres años tuvo como preceptor al alemán Karl Berik con quien aprendió a leer y a escribir y, según la Tía Gina, “todo lo que pude”.

Les explicó que el hermano menor de Joachim, Gabriel, la desposó; que Gabriel era tres veces mayor que ella pero la hizo feliz y junto a él vivió una vida de lujo y que fue entonces cuando empezó a escribir poemas en turco, en armenio y en romanó.

Según les contó la Tía Gina al Dr. Jakobcic y al gitanólogo Wlislocki, en esa época escribió dos libros voluminosos que abandonó cuando se escapó con su amante albanés.

Le relató que estando casada con Gabriel conoció a un joven y apuesto albanés, Gregor Korachon, que la sedujo y que se escaparon. Con aquel albanés al que en sus poemas llama Kipetaro vivió innumerables aventuras ya que se dedicaba al robo y al contrabando.

Les contó que viajó a Italia y que en Siracusa conoció a Jakob Hornstein, un millonario judío de origen rumano, que cayó rendido a sus pies. Jakob era un hombre culto que poseía una gran biblioteca que la Tía Gina devoró. Adquirió así tal dominio de la lengua alemana que Jakob le pidió que tradujera al romanó el poema que más le gustaba del poeta alemán August von Platen-Hallermünde que, precisamente, estaba enterrado en Siracusa. Además, con Jakob viajó por toda Sicilia, donde residía, y por Alemania, Francia, Inglaterra… En uno de sus viajes por el norte de África conoció a Peter Kandalidis, un joven y guapo gitano de origen griego. La Tía Gina convenció a Jakob de que se llevasen con ellos a Peter como criado. Después de cinco felices años de matrimonio con Jakob éste enfermó y en su enfermedad creyó que la Tía Gina le era infiel con Peter y lo despidió. Durante su enfermedad se trasladaron a Constantinopla y allí la familia de Jakob tomó las riendas de su vida y poco a poco le hicieron apartarse de su marido. No obstante permaneció junto a él hasta el día de su muerte, el 23 de marzo de 1866. Entonces fue acusada por la familia de Jakob de haberlo envenenado. Esta acusación la llevó a la cárcel donde tuvo que permanecer tres largos meses hasta que la autopsia demostró que nada había tenido que ver con la muerte de su apreciado Jakob. Heredó una fortuna de ¡¡¡10000 ducados austriacos!!! Pero se encontraba sola en Constantinopla a pesar de ser entonces una de las damas más deseadas. Así pues, decidió regresar a Serbia con su gente y gastar con ellos la herencia recibida.

También añadió que después viajó a París donde durante dos años malgastó su fortuna.

Y que los últimos 20 años los había pasado entre su gente compartiendo la pobreza.

Cuenta también Wlislocki que el Dr. Jakobcic adquirió los manuscritos de nuestra poetisa por 200 florines austriacos.

Wlislocki incluyó 25 poemas de Gina Ranjicic en el capítulo que le dedicó. Lamentablemente, la obra de Wlislocki permanece inédita en español y la obra de la Tía Gina sigue ignorada a pesar de que ya en 1904 la madrileña revista “La lectura” reseñaba un artículo sobre su vida y ventura.

Revista

Portada y sumario de “La lectura” que en 1904 se hizo eco de la vida de la Tía Gina. Esta ilustración es un montaje gráfico de nuestra propia cosecha

Hay autores que han pretendido que Gina no existió, que fue una invención del gitanólogo Wlislocki. No lo creo. Es verdad que otros gitanólogos inventaron personajes gitanos con quienes simularon haber vivido una y mil aventuras para reivindicar su cercanía a lo gitano, su condición de Romany Rye, de caballero gitano, como a la mayoría de los gitanólogos les gustaba ser llamado. No parece ser el caso de Wlislocki ya que no utilizó la figura de Gina para demostrar su conocimiento de los asuntos gitanos. Lo que sí parece que hizo es inventarse las traducciones de los poemas que adornó de influencias alemanas. Por fortuna, Wlislocki fue tan honrado que incluyó las versiones originales en romanó y así podemos disfrutar de una pequeña parte de la obra de la Tía Gina.

Sería maravilloso poder dedicarle tiempo a investigar y tratar de rescatar del olvido la obra completa de la Tía Gina. Es posible que el tiempo y las vicisitudes la hayan destruido pero también es posible que espere agazapada en los estantes de un olvidado archivo.

Nota: este artículo puede ser compartido libremente pero recuerda mencionar la autoría (Nicolás Jiménez) y la fuente (https://gitanizate.wordpress.com/)

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Jakob Reinhard “Hannikel”, un gitano malo, malo, malo, malísimo

Hasta ahora os hemos hablado siempre de gitanicos güenos pero también los ha habido malos o que han sido considerados malos. Nos apetece mucho hablaros del gitano más malo de todos los tiempos: el Tío Jakob Reinhard “Hannikel”.

Hannikel (1)Pero antes os diré que no es el único gitano considerado malo por la sociedad cuando realmente era un gitanico bueno que se buscaba la vida como podía y que hizo lo que debía hacer cuando le tocó hacerlo.

El bandolerismo o bandidismo social es una reacción de los oprimidos por la injusticia, la violencia y la pobreza y se ha dado en muchos lugares y en diversas épocas aunque no cabe duda que el Antiguo Régimen, la llamada Edad Moderna, con el absolutismo dominando por toda Europa propició el reforzamiento de este tipo de resistencia: “De esta manera, al desafiar a los que tienen o reivindican el poder, la ley y el control de los recursos, el bandolerismo desafía simultáneamente al orden económico, social y político” (Hobsbawn, E. Bandidos. Barcelona: Crítica, 2001). Y por eso, a la vez que eran perseguidos por el Poder eran queridos y protegidos por los débiles.

Además de Hannikel ha habido otros grandes bandoleros gitanos: José Ulloa “Tragabuches”, Antoine la Grave “Der Grosse Galantho” o Johannes la Fortun “Hemperla”. De todos ellos os hablaremos en futuros artículos.

800px-HannikelEl Tío Jakob Reinhard, apodado “Hannikel” (el buey) por su fornida constitución física, fue un bandolero cuyas andanzas terminaron en la horca el 17 de julio de 1787. Tanto a nivel popular como entre los demás bandidos era considero uno de los más fieros y temidos.

Nació en Darmstadt (Alemania) en 1742. Sabemos que su madrecica era gitana y su papa era tambor (soldado) del landgraviato de Hesse. Las fuentes no lo dicen pero es posible que su padre también fuera gitano ya que el oficio militar ha sido común para muchos Rroma en diferentes lugares de Europa. Su abuelo materno fue el famoso bandolero “Kleine Konrad” (Pequeño Konrad) que fue ajusticiado por el método de la rueda: un método de suplicio y ejecución   empleado en Europa desde la Edad Media hasta la época moderna (la última ejecución registrada fue en 1841 en Prusia). La primera parte de la tortura consistía en atar firmemente al reo en un banco o en una cruz para acceder con comodidad a las extremidades, tras lo cual el verdugo procedía a triturar,  mediante una barra de hierro o cualquier otro instrumento, todos los huesos y articulaciones del condenado. La operación debía hacerse con cierta técnica pues era preceptivo que el condenado no muriera por un derrame interno. Por eso no se le golpeaba la cabeza que quedaba intacta. El objetivo era que las extremidades pudieran ser dobladas y dislocadas  por numerosos sitios. Después, el reo era colocado en una rueda de carro de manera que los tobillos tocaran la cabeza para lo cual las piernas debían dislocarse hacia arriba poniéndose los brazos de manera que recorrieran todo el perímetro de la circunferencia y se enganchaba la rueda en un eje clavado en el suelo quedando la rueda elevada y en posición horizontal con el condenado sobre ella. Si tenemos en cuenta que al reo también se le rompían las costillas, lo que hacía que la respiración fuera extremadamente penosa, la condena a «ser quebrado de arriba abajo y luego llevado a la rueda» significaba una muerte lenta y dolorosa que se podía prolongar durante horas e incluso hasta un día. Un método de ajusticiamiento que fue empleado también contra gitanos aunque no fueran bandoleros tal y como ocurrió en Giessen (Hesse, Alemania), los días 14 y 15 de noviembre de 1726.

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Ejecución masiva de gitanos que tuvo lugar en Gießen (Alemania) los días 14 y 15 de noviembre de 1726 y que constituyó todo un espectáculo

De joven vivió en Alsacia y se dedicó a la venta ambulante aunque las crónicas también dicen que además cometió pequeños robos.

En 1770, Hannikel se trasladó a Württemberg y junto a su hermanico Wenzel creó una banda de forajidos. Se convirtió en el líder. Su banda llegó a tener unos 35 miembros entre los que se incluían tanto hombres como mujeres e incluso niños. Desde mi punto de vista, más que una banda de ladrones era una familia. Se dedicaban especialmente a asaltar y robar a judíos ricos y a sacerdotes esto les atrajo la simpatía de la población: muchos de los campesinos estaban endeudados con los ricos prestamistas judíos debido a la crisis húngara de 1770-71. El propio Hannikel justifica los ataques contra los judíos porque “engañan a los cristianos” y por lo tanto considera que es correcto deshacerse de sus deudas. Tampoco sentían los campesinos demasiadas simpatías hacia los curas.
Solían operar en la Selva Negra, cerca de Nagold, una zona densamente poblada entonces por bandidos de todo tipo: era un bosque inmenso que estaba fragmentado en pequeños territorios independientes unos de otros y con sus propias jurisdicciones de manera que los bandoleros escapaban fácilmente de sus perseguidores puesto que los guardias de un territorio no podían entrar en el territorio de al lado. Además, es una zona fronteriza con Francia y Suiza

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Retrato de Hannikel en el Ayuntamiento de Sulz

Las incursiones de Hannikel extendieron el terror por toda la región aunque también despertó la simpatía de los campesinos y agrandó su leyenda debido a la destreza con la que siempre escapaba de sus perseguidores franceses.

El 4 de abril de 1786, Hannikel agredió a un granadero (soldado) del Duque de Württemberg cerca de Reutlingen. Christoph “Toni” Pfister se llamaba y había sido miembro de la banda pero había cambiado de bando y se había incorporado al ejército de Wurttemberg. Además de esta traición, Toni había abandonado a la cuñada de Hannikel, la hermosa gitana Mantua. Y es en este episodio de la vida de Hannikel donde vemos la parte más justiciera del gitano, aquí nos recuerda a las celebradas hazañas de nuestros gitanos valientes.

El granadero traidor fue atraído por una gitana a una emboscada. Hannikel saltó sobre él y le golpeó con una porra. Wenzel, el hermano de Hannikel también golpeó a Toni. Entonces Hannikel sacó su cuchillo y le cortó la nariz y el labio superior. Dieterlen, uno de los hijos de Hannikel que entonces contaba doce años de edad, “finalmente se sirvió de un sombrero lleno de agua de un charco para limpiarle las heridas”  según se relata en la novela “Hannikel, oder die Räuber- und Mörderbande, welche in Sulz am Nekar in Verhaft genommen und am 17ten Jul. 1787 daselbst justificirt worden: ein wahrhafter Zigeuner-Roman ganz aus den Kriminal-Akten gezogen” (Hannikel o la banda de ladrones y asesinos que habían sido encarcelados en Sulz del Nekar, y allí se había hecho justicia el 17 de julio de 1787: una verdadera novela gitana enteramente extraída de los archivos criminales)

Portada

A la mañana siguiente fue encontrado. Todavía estaba vivo y dio los nombres de sus torturadores. El moribundo fue trasladado a Reutlingen pero expiró su vida antes de llegar a las puertas de la ciudad.

Entonces el Vogt (el señor feudal) de Sulz am Neckar, Jacob Georg Schäffer reunió un pequeño ejército para dar caza a la Banda de Hannikel y consiguió arrestar a 27 de sus miembros cerca del Castillo de Hohenstaufen pero Hannikel y otros 28 de sus bandoleros consiguieron najar (huir) y llegar a Suiza.

El 3 de agosto de 1786 el conde Rudolf von Salis-Zizers capturó en las ruinas de Neuburg cerca de Untervaz (Suiza) a Hannikel junto con los 16 miembros que quedaban de su cuadrilla y los trasladó a Coira (Suiza).

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Torre de Coira, llamada actualmente de Hannikel, donde fue encerrado y de donde logró escapar

Hannikel fue encerrado en la torre de Coira –hoy en día conocida como Torre Hannikel- pero el 6 de agosto logró escapar de su mazmorra practicando un agujero en la pared.

Finalmente fue arrestado por el conde de Sargans y confinado junto a su banda en el Castillo de Vaduz (actual capital de Liechtenstein) que era de su propiedad. Allí los recogió Schäffer en septiembre y los llevó a Sulz.

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Castillo de Vaduz

Durante más de veintisiete semanas fueron interrogados por el Tribunal de Sulz hasta que hubo confesiones y reconocieron los crímenes de los que eran acusados.

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Cárcel de Hohenasperg

Hannikel y tres de su cuadrilla fueron sentenciados a muerte y ahorcados el 17 de julio de 1787 en Sulz. Los otros fueron sentenciados a cadena perpetua en Hohenasperg (la cárcel y fortaleza de Asperg) y en la fortaleza de Hohentwiel.

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Fortaleza de Hohentwiel donde fueron estardós el hermano y el hijo de Hannikel

Casi 12.000 personas se reunieron en el Galgenberg de la Neckarstädtchen Sulz para presenciar el ahorcamiento de Hannikel.

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El hermano de Hannikel, Johannes Jacobi, llamado Geuder, y su hijo Johann Carl Reinhard, llamado Bastardi, fueron enviados a Hohentwiel donde ya estaban presos otros siete antiguos miembros de la banda que habían sido arrestados en septiembre de 1786. En la primavera de 1787 intentaron escaparse y desde entonces los prisioneros llevaron grilletes y fueron sometidos a trabajos forzados.

El 30 de diciembre de 1788  murió el hijo de Hannikel. Dieterle otro de sus hijos escapó y fue recogido en un orfanato del que tuvo que escapar cuando intentaron prenderle fuego los campesinos de alrededor cuando supieron que el niño que estaba allí escondido era el hijo de Hannikel.

En la primavera de 1794, cinco de los miembros de la Banda de Hannikel que aún seguían prisioneros fueron liberados para incorporarse al ejército en la guerra imperial.

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Retrato de Hannikel en la torre de la prisión de Sulz. Pintura de Johannes Hermann

En su tiempo de bandolero, Hannikel estuvo rodeado de leyendas. Una de ellas cuenta que un viejo gitano advirtió que si lo ahorcaban caerían peces y estrellas del cielo. Poco después de que el condenado fuera ahorcado se desató una terrible tormenta surgida de una pequeña nube. Rayos y  truenos dieron paso a granizos como “palomas y pollos “,  según citó el historiador Anton Birlinger, que había presenciado este acontecimiento el 17 de julio de 1787.

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Lugareños disfrazados de Hannikel

La fascinación por la naturaleza romántica de la vida de Hannikel sigue estando viva, de hecho, en el carnaval  de Coira Hannikel es uno de los personajes más presentes y medio centenar de personas participan en una recreación anual de la captura de Hannikel.

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Panna Cinka, nuestra señora del violín

Panna Cinka o Czinka Panna (en húngaro) o Panna Cinková (en eslovaco) fue una famosa violinista gitana húngara nacida en la ciudad húngara de Sajógömör (actualmente Gemer, en Eslovaquia. Sí, sí, la convulsa historia de Europa ha hecho que las ciudades hayan ido pasando de país en país por los caprichos de las guerras) en 1711.

220px-Czinka_Panna_cigányprímásAdemás de tocar el violín fue una prolífica compositora a la que se adjudican más de 100 obras. Su música abarca tanto la música tradicional gitana como la música clásica.

Ignoramos qué día nació pero sí sabemos que nació en una familia de gitanos músicos. Su agüelico fue Mihàly Barna, uno de los violinistas gitanos más antiguos que se conocen, y su papa, Sándor Cinka, fue músico de la Corte de Francisco Rákóczi II (líder de la guerra de independencia húngara contra el dominio de los Habsburgo, Príncipe de los Estados Confederados por la Libertad del Reino de Hungría, Príncipe de Transilvania, Príncipe Imperial y que, actualmente, es considerado un héroe nacional en Hungría) en Rožňava.

Su papa y sus hermanicos son considerados los autores de la famosa Marcha Rákóczi también conocida como la Marcha Húngara que fue tenida por el himno no oficial del Estado húngaro (aquí podéis escucharla interpretada por la Orquesta Gitana de la Radio Húngara dirigida por el violinista gitano Sándor Lakatos). O sea, que la gente de la Tía Anna Maria siñaban unos monstros de la música.

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La actriz Aranka Hegyi en el papel de Panna Czinka (1896) en una obra de teatro

Cuenta la leyenda que cuando tenía nueve años estaba tocando el violín para entretener a su familia y la vio Ján Lányi, el principal noble de la provincia, y desde entonces se convirtió en su mecenas y protector.

Estudió música en Rozsnyó (actualmente Rožňava) y, a los 14 años, se casó con Dànyi, un gitano Kalderaś que tocaba el contrabajo, de cuyo feliz matrimonio nacieron cuatro hijos y una hija. Se incorporó a la banda que Dànyi y sus cuñaos habían creado en 1725 y con la que habían ya actuado por toda Hungría y por Polonia y Rumania.

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La Tía Anna Maria transformó esa banda de música: actuaba como directora y primer violín y diseñó unos uniformes que vestían en sus actuaciones y que recordaban a los uniformes militares. La banda de la Tía Panna es considerada como la inspiradora de las bandas de música gitana que triunfaron en Hungría y en Europa en el siglo XIX y parte del XX.

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Diseño del vestuario para la ópera de Zoltan Kodaly inspirada en Panna Czinka

Con esa banda giraron por toda Europa. La nobleza ansiaba invitarlos a tocar en sus palacios y palacetes. Tocaron incluso para la Emperatriz María Teresa ¡Ojalá la hubieran maldecío pa que esta esgollá no hubiera hecho tanto daño a nuestra gente!

Además de tocar el violín (nada menos que un Amati –los violines Amati fueron tan apreciados como los Stradivari) tocaba la flauta y cantaba.

Sus hijos se fueron incorporando a la banda.

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La ópera Balada de Cinka Panna del compositor Zontal Kodaly se estrenó en 1948 en Budapest

Su fama en vida fue mucha de tal manera que ha transcendido y su vida y su figura han inspirado poemas, novelas, obras de teatro, una ópera y una película y varios pintores checos y eslovacos la han retratado. Incluso ha sido denominada la Safo gitana.

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Monumento en su memoria erigido en Gemer (Eslovaquia)

La Tía Panna Cinka faltó en su ciudad natal de Gemer y le dieron sepultura el 5 de febrero de 1772, vestida con su uniforme, luciendo un anillo de diamantes y con su violín Amati.

Sajógömör36Tiene calles dedicadas a su memoria en Györ, Monor, Miskolc y Budapest. Y en su ciudad natal, Gemer, se alza un monumento que la recuerda.

 

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Antonio Solario “Lo Zingaro”, pintor por amor

Antonio Solario, llamado “Lo Zingaro”, es decir, “el Gitano” fue un pintor italiano de la época renacentista sobre el cual se plantean algunas polémicas.

Primera polémica: ¿Fue realmente gitano? Se sabe que su padre, Giovanni di Pietro, fue fragüero y que él aprendió el oficio y trabajó junto a su padre. Así mismo, se sabe que ejercían la herrería de manera itinerante, de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad. De ahí podría venirle el apodo. También se sabe que viajó por toda Italia para aprender el oficio de pintor y, según parte de la crítica, ese viaje podría ser la razón por la cual fue apodado “Lo Zingaro”.

¿Qué opino yo? ¡Que siñaba caló! Sí, sí, que era de verdad gitano. Y si no os lo creéis dicadle la muy, miradle su carica, jijiji

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Parece ser que el Tío Antonio Solario incluyó su autorretrato en uno de los frescos que componen la Vida de San Benito. También se cree que los dos hombres que están a su lado eran sus ayudantes

Segunda polémica: ¿Cuándo vivió? Unos autores lo sitúan entre el siglo XIV y el siglo XV mientras que otros afirman que vivió entre el XV y el XVI. Si damos por buena como fecha para su nacimiento la de 1382 (Dominici, 1752)  tendremos que asumir que o vivió más de ¡¡140 años!! o no pintó todo lo que se le atribuye. En cambio si damos por buena como fecha para su nacimiento la de 1465 ¡¡es imposible que conociera a los pintores y personajes históricos que se dice que conoció!!

¿Qué opino yo? Pues que o bien hubo al menos dos pintores con el mismo nombre o que hay una confusión en las fechas. Dado que su obra más reconocida –los frescos de la vida de San Benito- está datada entre 1495 y 1515, aceptaremos pues que nació en 1465.

Tampoco está claro dónde nació. En algunas de las obras que se le atribuyen firma como “Antonio Solario el veneciano”. También se ha dicho que era napolitano pero parece que nació en Civita, cerca de Chieti, en la Región de los Abruzzos (Italia). En esta región, desde hace siglos, viven muchos gitanos que se autodenominan Rom abruzzesi.

Como pintor, el Tío Antonio Solario inició un modo nuevo de pintar que se conoce como escuela Zingarescha, es decir, escuela gitana.

 

 

Este tríptico se encuentra en el Bristol Museum & Art Gallery (Reino Unido). En él vemos a Santa Úrsula (derecha), la Virgen con el Niño y San San José (centro) y Santa Catalina de Alejandría (izquierda)

De hecho, el Tío Antonio fue maestro de varios pintores muy reconocidos entre los que cabe citar a Angiolillo “Rocca di Rame” y a Nicolas Vito.

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Madonna con Bambino in trono e santi, 1490-1500, Museo capitolare di Atri (Italia)

Su aportación principal es la composición de las perspectivas, con la incorporación de paisajes y figuras ornamentadas que dotan de vida al conjunto. Así mismo, se destaca el buen uso del color y la dulzura, la suavidad, de la luz.

 

 

Claustro del Plátano de la Iglesia de los Santos Severino y Sossio (Nápoles, Italia)

Se le atribuyen varias obras notables pero su obra más celebrada es la monumental colección de 20 escenas de la vida de San Benito pintadas al fresco en el Claustro del Plátano de la Iglesia de los Santos San Severino y San Sossio de Nápoles, actual sede del Archivio di Stato di Napoli. Por desgracia, este magnífico conjunto de pinturas sufre actualmente un gran deterioro fruto de la humedad.

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Una de las escenas de la Vida de San Benito conocida como Miracolo del crivello en la cual San Benito repara milagrosamente el tamiz que se le había roto a Cirila

A pesar de su trascendencia para la historia del arte no es uno de esos pintores que todo el “mundo” conoce. Tampoco se le suele incluir en la historia de la cultura gitana.

 

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Escena de la Vida de San Benito en la cual vemos que recibe a San Mauro y San Plácido niños. En la izquierda vemos el autorretrato del Tío Antonio Solario y sus ayudantes

Para mí, la parte más interesante de la vida del Tío Antonio comienza cuando llega a Nápoles junto con su padre. Un famoso pintor de entonces, Colantonio del Fiore, le encarga que le forje algunos utensilios. El pintor queda no sólo satisfecho sino maravillado de las buenas hechuras que el Tío Antonio se diñaba con el hierro de manera que Colantonio le pide que vaya a su casa para encargarle más cosas y mientras está en la casa trabajando conoce a Angelica, la hija de Colantonio, de la cual se enamora.

Angélica también se enamora de él por lo que el Tío Antonio decide pedir su mano a lo que Colantonio se opone puesto que en aquella época el trabajo de herrero estaba estigmatizado y considerado como infame. En ese momento, el Tío Antonio recuerda que Colantonio le había dicho que dibujaba muy bien y que con un poco de entrenamiento podría incluso pintar y le lanzó la siguiente pregunta: ¿me concedería la mano de Angelica si yo fuera pintor? A lo que Colantonio le contestó que claro, pero no a un pintor cualquiera, sino a uno que fuera un maestro como lo era él mismo. Ante esto, el Tío Antonio le propuso que le concediera un plazo de diez años para formarse y que entonces volvería para desposar a Angelica si ella estaba de acuerdo en esperarle todo ese tiempo. Angelica accedió y el Tío Antonio consiguió que Colantonio se comprometiera ¡¡ante la Reina Giovanna II de Nápoles!! a concederle la mano de Angelica en caso de que antes de que se cumplieran diez años él regresara convertido en pintor de prestigio.

¡Ah! ¡El amor!

Decía el Beni de Cádiz que lo más grande que había hecho por amor había sido pintar un piso. Pues el Tío Antonio Solario se hizo pintor por amor ¡¡Qué grande!!

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La Virgen con el Niño entre San Pedro y San Francisco (oleo sobre tabla, 118 X 92 cm), Pinacoteca del Castello Sforzesco (Milán, Italia)

Para lograr que Colantonio le concediera la mano de Angelica el Tío Antonio viajó por toda Italia y aprendió a pintar con los mejores pintores de entonces. Tan bien se le daba la pintura que bastante antes de que se cumpliera el plazo de diez años ya se le reconocía especialmente por sus retratos de la cabeza de San Juan el Bautista. Así pues, cuando se habían cumplido poco más de nueve años de su promesa regresó a Nápoles y se presentó ante la Reina Giovanna con un retrato de la Virgen. La Reina valoró que era una gran obra de arte pero como no se fiaba le dijo que pintara un retrato de ella misma. Y así lo hizo. En ese momento, la Reina hizo llamar a Colantonio y le mostró ambas pinturas para que las valorase. Colantonio dijo que eran obras maestras así que la Reina llamó al Tío Antonio para que Colantonio descubriera quién era el autor de aquellas obras de arte y colorín colorado, comieron perdices, etc…

Como habréis visto, más parece una novela que una realidad. De hecho, las fechas en que reinó la Reina Giovanna II de Nápoles no casan con las fechas en que debió vivir el Tío Antonio pero… si non è vero, è ben trovato!! Es decir, si no es verdad al menos parece verosímil.

 

 

Parece ser que en esta escena de la vida de San Benito (por desgracia, muy mal conservada), conocida como “el santo ordena la abolición del templo de Apolo en Cassino”, el Tío Antonio incluyó a unas gitanas… ma, chi lo sa? ¿Quién chanela?

¿Por qué creo que realmente el Tío Antonio Solario era gitano?

1º) por la frase que dijo Colantonio cuando se vio obligado a consentir el matrimonio de su hija: “Doy mi hija a la virtud que no al nacimiento de este hombre”, es decir, así expresaba, a mi entender, que aunque Antonio era gitano de nacimiento por medio de la virtud había alcanzando un prestigio que le convertía en persona de honra suficiente como para desposar a su hija;

2º) porque la mayor parte de la crítica se ha empeñado en desmentir que fuera gitano, afirmando que el mote le vino por su modo de vida errante y no por serlo étnicamente.