Todas las entradas por nicolasjimenezgonzalez

Elena Lackova o la búsqueda de la buena palabra

«Si pudiera nacer de nuevo, me gustaría nacer nuevamente como Rromni (gitana). Me gustaría vivir de la misma manera que viví y hacer lo mismo que hice. Me gustaría escribir alguna buena palabra sobre la verdad del corazón romanó, del corazón gitano, y vivir para ver el día en que esa palabra verdadera del corazón de los Rroma obtuviera por respuesta una buena palabra del resto del mundo[1]»

Elena Lacková, Narodila jsem se pod šťastnou hvězdou (Nací con buena estrella)

lackova_big

Elena[2] Lacková (de soltera se apellidaba Doktorova) fue la primera escritora gitana de Checoslovaquia. Fue la escritora romaní más importante de Eslovaquia. Fundadora de la primera compañía de teatro amateur romanó en Eslovaquia. Fue también la primera mujer gitana de Eslovaquia y República Checa que terminó los estudios universitarios.   Nació el 22 de marzo de 1921 en la parte romaní de Veľký Šariš, pequeña ciudad al este de Prešov situada actualmente en territorio de Eslovaquia y conocida en la actualidad por hallarse en su término la mayor cervecera del país: Pivovar Šariš. Aquel barrio gitano, aquella gitanería, lo componían unas 60 casas situadas en las lindes exteriores de la ciudad. Hija de una familia de Servika Rroma[3] (gitanos caseros que diríamos en el contexto gitano español), fue la cuarta de 9 hermanos. Sus padres se conocieron en Rusia, durante la Primera Guerra Mundial. Su madre, Mária, era una gachí polaca costurera que, según contaba la propia Elena, cosía de noche y de día para sacar adelante a su familia. Su padre, Mikuláš Doktor, era violinista y era el vàjda, el gitano de respeto de su comunidad, de manera que actuaba como portavoz comunitario frente a las autoridades. Solía viajar por el entorno, con su propia banda de músicos, para tocar en los mesones y tabernas, especialmente en la ciudad de Prešov. Así mismo, tocaba en bodas y otras fiestas de los gachés que lo contrataban a tal fin. Sus ganancias eran magras. Volvía a casa con dos o tres coronas en el bolsillo. Como Elena misma contó, si no hubiera sido porque su madre cosía desde que se levantaba hasta que se acostaba hubieran muerto de hambre.   Elena asistió con regularidad a la escuela municipal y fue la única niña de su comunidad gitana (600 personas) en completar su escolaridad. Aunque no continuó estudiando, mantuvo el gusto por la lectura: «si la noche era clara, leía a la luz de la luna. Mi madre me reñía por malgastar el queroseno de la lámpara leyendo». En 1940 se casó con Josef Lack, gitano hijo de una familia de tratantes de ganado porcino[4], de Veľké Kapušany, una ciudad de la región de Košice situada a más de 100 kilómetros de la que había sido hasta entonces su residencia familiar, a donde se trasladó para vivir con la familia de su marido tal y como mandaba la costumbre romaní de entonces. Durante la Segunda Guerra Mundial, su marido, como tantos otros hombres gitanos, fue enviado a un campo de trabajo[5] y ella, que ya tenía tres hijos –Milan y las mellizas Máňa e Irenka‒ regresó a la casa familiar paterna.

lackova_2

Su comunidad fue atacada por la Guardia de Hlinka[6] en 1942. Los despertaron a bocinazos de los coches. Les gritaron que según la nueva ley, los gitanos no podían vivir a menos de dos kilómetros de la ciudad. Tampoco podían estar en contacto con los vecinos gaȝe, payos. Los obligaron a salir de sus casas y las destruyeron. Apenas tuvieron tiempo de recoger algunas de sus pertenencias. Era noviembre, en el viento helado ondeaba la nieve. Elena tuvo que huir junto con su familia y refugiarse en el bosque de la colina de Korpáš, situado a unos tres kilómetros de la ciudad: «Solo puedo recordar el llanto de las mujeres, ahogado por el viento, y los gritos de dolor confundidos con la burla del chirriar de los cuervos». Allí, en mitad del bosque, las autoridades les proporcionaron algunos materiales para que ellos mismos se construyeran unas cabañas.

A consecuencia de toda aquella penuria falleció su hija Irenka. Aunque los Rroma y los gaȝe habían convivido en las áreas rurales casi en simbiosis, la Guerra lo destrozó todo y rompió también esos lazos de mutua colaboración levantando en su lugar un muro de odio e incomprensión.  Aquel ataque inspiró su primera obra de teatro, Horiaci cigánsky tábor (Arde el campamento Gitano), escrita en eslovaco en 1946 y estrenada el 16 de de abril de 1948 en la Casa de Cultura de su Veľký Šariš natal. El reparto estuvo compuesto por miembros de su propia familia que durante meses ensayaron la obra en la casa familiar.  La obra comienza con la alegría de la celebración del compromiso matrimonial entre Gejza y Shayah. Tras esa alegría inicial, comienza el suplicio. Los hombres son enviados a los campos de trabajo. La vida en esos campos es retratada con crudeza «es peor que la muerte» dice Angela, una de las protagonistas. «Escribí en eslovaco. No pensé que podría escribir de otra manera. Pero las oraciones de mis personajes en mis oídos sonaban en romanó», afirmaba Elena años después.

Al estreno acudieron los Rroma de Veľký Šariš, por supuesto, pero también los de Prešov, Stulian, Sabinov, de todas las aldeas vecinas: «Una hora antes del espectáculo, el salón ya estaba lleno a reventar. Todos gitanos y gitanas. Entonces ocurrió algo maravilloso: empezaron a llegar gaȝe y nuestra gente se levantó de sus asientos para cedérselos a las payas y payos. Primero en las primeras filas, luego en las de detrás hasta que todas las sillas estuvieran ocupadas por nuestros vecinos gaȝe. Los Rroma se quedaron de pie debajo de los palcos, en los pasillos, detrás del escenario. Solo papá y mamá se quedaron en la primera fila. […] Cuando en el segundo acto mataron al viejo Miku y su hija Angela gritó “¡Papá, no mueras!”, no había en el auditorio ni una sola persona que no llorara. Incluso a aquellos campesinos que durante la Guerra habían formado parte de la Guardia de Hlinka se les llenaron los ojos de lágrimas. […] Al terminar sonó un gran aplauso. Los actores también aplaudieron porque no sabían qué hacer. Ellos no sabían que debían inclinarse en una reverencia para saludar al público. Entonces el público me pidió que subiera al escenario. Hice un breve discurso. El primer discurso en mi vida. Dije que éramos como todos los demás y que queríamos vivir como personas. Luego cantamos “Cikánský pláč[7] (Llanto gitano). El público aplaudió como si fueran a partirse las manos. Y sentí por primera vez en mi vida que los gaȝe nos miraban como personas».

Elena Lackova

La obra gustó tanto a los Rroma como a los gaȝe de manera que se organizó una gran gira que alcanzó las 106 representaciones y que llevó a aquel grupo de gitanos actores amateur hasta la lejana región de Bohemia del Oeste ‒famosa por su cerveza y sus balnearios‒.  Todos los periódicos consideraron obligatorio mencionar a los exitosos Rroma de Veľký Šariš. El éxito de la obra atrajo la atención de las autoridades que ofrecieron a Elena la posibilidad de hacer un curso para graduarse como trabajadora cultural.  Así, trabajó posteriormente como inspectora de educación entre los Rroma para el Comité Nacional de la Región de Košice. Según pretendían las autoridades, ella tenía que servir de modelo para otras personas gitanas porque era el prototipo de “camarada gitana avanzada”. Realizando este trabajo descubrió la miseria en que vivía su gente. A los gitanos les daba lache, vergüenza, incluso que entrara en sus humildes casas y no tuvieran nada que ofrecerle para comer: «me di cuenta de que el vapor que salía de la olla no olía a nada. Ni a patatas ni a repollo ni tampoco a caldo de huesos. […] “Sí, es agua”, confirmó la gitana. […] Entonces le pregunté por qué lo cocinaba […] “Lo cocino para engañar a los niños, para hacerlos felices” fue su respuesta». En 1954 conoció a Milena Hübschmannová[8] y ese encuentro determinó su vida como escritora.

En 1961, Elena se traslada con su esposo y sus hijos a Ústí nad Labem donde comienza a estudiar educación y periodismo en la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina[9] de Praga siendo la primera gitana checa en obtener un diploma universitario ¡a sus 49 años y siendo ya abuela de nueve nietos! Se graduó el 16 de diciembre de 1970.

Bajo el comunismo, los Rroma fueron golpeados con duras políticas de asimilación. Los comunistas prohibieron a los romaníes hablar en romanó y reprimieron la cultura romaní. Intentaron separar a las familias llevándose a los niños para ingresarlos en orfanatos. Cualquier persona que estuviera desempleada era acosada y muy a menudo enviada a prisión. Por otro lado, los Rroma se acostumbraron gradualmente al trabajo gachó en las fábricas y en las obras de construcción.

Después de la “Primavera de Praga” de 1968 se formó una organización gitana independiente, la Unión de Gitanos Romaníes (1969-1973).   En 1968 Elena participó en el establecimiento de esa primera organización gitana checa, la Unión de Gitanos Romaníes[10]. La creación y existencia de esta organización contribuyó a que, tanto Elena como otros autores, iniciaran la escritura en romanó. Sus primeros textos aparecieron en el periódico Romano Lil que editó esta entidad. Pero aquello duró lo que un relámpago o tal vez menos, que diría el poeta gitano español José Heredia Maya: con la invasión del Pacto de Varsovia en agosto de 1968 de su aliado Checoslovaquia, los comunistas volvieron a tomar la política en sus propias manos, disolvieron la Unión y una vez más intentaron asimilar a los Rroma. En 1989 fundó el periódico gitano Romano Nevo Lil (Nuevo periódico gitano).  En 1992, publica su primer libro en romanó Rómske rozprávky / Romane paramisa[11]. Elena ha dejado escritos cuentos (Rómske rozprávky – Romane paramisa [Cuentos gitanos]), poesía, obras de teatro, obras de teatro para radio (Žužika, que obtuvo un gran éxito) y una magnífica autobiografía fruto de las conversaciones mantenidas durante 8 años con Milena Hübschmannová en romanó y traducida por ésta al checo (Narodila jsem se pod šťastnou hvězdou[12] – Uľiľom tel e bachtaľi čercheň [Nací con buena estrella[13]]) que fue un éxito editorial y  ha sido traducida al inglés (A false dawn[14]), al francés (Je suis née sous une bonne étoile[15]) y al húngaro (Szerencsés csillagzat alatt születtem[16]).

El libro fue terminado en 1986. La publicación no fue posible hasta después de la “Revolución de terciopelo” de 1989 que dio como resultado la transición hacia un estado parlamentario, democrático y de derecho.

Costó mucho esfuerzo conseguir publicar esta autobiografía ya que las autoridades no querían que se conociera la dureza de la vida, el maltrato sistemático al que habían sometido a los Rroma durante el régimen comunista.

Finalmente vio la luz y fue un éxito como ya hemos dicho. Y no solo en ventas, también la crítica lo alabó[17]. Incluso la compañía de teatro francesa D8 Compagnie, recientemente, ha convertido su autobiografía en una pieza teatral

El 19 de mayo de 2000 se reestrenó Horiaci cigánsky tábor en el teatro Romathan ahora titulada Cigánsky tábor/Romano lagros. En 2001, el presidente eslovaco Rudolf Schuster le otorgó la Orden de Ľudovít Štúr[18], convirtiendo de este modo a Elena en la única persona gitana eslovaca que ha recibido una alta distinción del Estado No todo le fue bien en la vida, no. Sufrió la invalidez y posterior muerte de uno de sus 5 hijos, Dod’u; cuando las autoridades suprimieron la región administrativa de Prešov, se quedó sin trabajo y tuvo que ir por las ferias y mercadillos junto con su esposo a vender pulseras y anillos que ellos mismos fabricaban artesanalmente; en 1976 se quedó viuda y tuvo que ganarse la vida haciendo fotos en bodas y demás festejos familiares.

Murió el 1 de enero de 2003, a la edad de 82 años, en Košice, donde pasó los últimos años de su vida. El sábado 4 de enero de 2003, en su funeral, estuvo acompañada por más de 200 personas y el presidente eslovaco, Rudolf Schuster, envió sus condolencias junto con un ramo de flores.

Referencias

Eder-Jordan, B. (2008) Die nationalsozialistische Rassen- und Vernichtungspolitik im Spiegel der Literatur der Roma und Sinti en Fischer von Weikersthal, F. et alt (ed): Der nationalsozialistische Genozid an den Roma Osteuropas. Geschichte und künstlerische Verarbeitung (pp 115-168)

http://www.academia.edu/34444397/Die_nationalsozialistische_Rassen-_und_Vernichtungspolitik_im_Spiegel_der_Literatur_der_Roma_und_Sinti 18/2/18

Houdek, L. (2018) Jako první Romka dostala státní vyznamenání a stala se ikonou (artículo del blog Hate free https://www.hatefree.cz/blo/clanky/2584-elena-lackova 18/2/18

Košťálová, K. (2012) Romská tematika v současné české próze (TFG presentado en la Facultad de Filosofía de la Universidad Palacký de Olomouc)

https://theses.cz/id/xgomsd/?furl=%2Fid%2Fxgomsd%2F;so=nx;lang=en 18/2/2

Stekla, R. (2006) Elena Lacková – romská publicistka, spisovatelka a média (TFG presentado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Carolina de Praga) https://is.cuni.cz/webapps/zzp/detail/1444/?lang=en 18/2/18

Steklá, R. & Houdek, L. (2012) Druhá směna. Jak využívat dějiny a literaturu Romů ve výuce na 2. stupni ZŠ. Praha: Romea

https://clanky.rvp.cz/wp-content/upload/prilohy/15577/druha_smena___jak_vyuzivat_dejiny_romu_ve_vyuce_na_2_stupni_zs.pdf 18/2/18

Notas

[1] Kdybych se mohla narodit ještě jednou, chtěla bych se znova narodit jako Romka, chtěla bych žít tak, jak jsem žila, a dělat to, co jsem dělala. Ráda bych napsala dobré slovo o pravdě romského srdce a věřím, že se dočkám toho, aby se tomu srdci dostalo dobrého slova od světa. La traducción libre es nuestra

[2] Elena es su nombre romanó. Oficialmente, está inscrita como Ilona, la versión gaȝikani (paya) de su nombre.

[3] El término Servika proviene de la palabra “Serbija”, Serbia. Los actuales gitanos “autóctonos” eslovacos se llamaban a sí mismos así porque venían de Serbia. Muchos de ellos, ahora se denominan “Kherutne Rroma”, gitanos caseros, o simplemente gitanos eslovacos.

Hay que recordar que tanto Serbia como Eslovaquia pertenecían al Imperio Austrohúngaro y algunas familias gitanas habían comenzado a asentarse en el territorio eslovaco ya en el siglo XVI.

[4] A fines del siglo XIX, algunos gitanos eslovacos emigraron a Estados Unidos. Algunos descendientes de aquellas familias todavía viven en Chicago. Algunos se hicieron ricos y regresaron a casa. Después de la Primera Guerra Mundial, en 1918, se creó una República Checoslovaca independiente. En aquellos días, nuevas oportunidades se abrieron. Algunas de aquellas familias que se habían hecho ricas en EE.UU. comenzaron a comerciar con cerdos.

[5] En 1939, las autoridades nazis dividieron la República Checoslovaca y se creó una República Eslovaca independiente. A diferencia de sus contrapartes en los otros Estados europeos que estaban ocupados o controlados por la Alemania nazi, los Rroma de Eslovaquia no fueron víctimas de genocidio. Por supuesto, sí fueron perseguidos y discriminados: enviados a campos de trabajo; reasentamientos forzados; prohibición de entrar en las ciudades, etc.

[6] La Guardia de Hlinka (en eslovaco, Hlinkova Garda) fue una organización paramilitar de ultraderecha de carácter terrorista que formaba parte del Partido Popular Eslovaco y que actuó durante los años de la Segunda Guerra Mundial.

[7] Esta canción estaba incluida en la obra. Aquí se puede disfrutar la versión de Vera Bila https://www.youtube.com/watch?v=F_94eZWArRw

[8] Milena Hübschmannová (Praga, 10 de junio de 1933- Kameeldrift, Sudáfrica, 8 de septiembre de 2005), indóloga, profesora de la Universidad Carolina de Praga y fundadora del programa de estudios romaníes dentro del Instituto Indológico de dicha universidad donde por primera vez se ofreció un grado en romanó que ella impartía.

[9] La Universidad Carolina (en checo Univerzita Karlova), fundada en 1348, es la universidad más antigua del país y una de las universidades más prestigiosas en la Europa Central y del Este.

[10] Svazu Cikánů-Romů, en checo, fue la primera organización romaní en Checoslovaquia, cuya formación comenzó durante el año 1968. Los objetivos principales eran participar en la solución de los problemas relacionados con la situación de los romaníes en Checoslovaquia y promover la investigación científica de su historia, promover la vida cultural y el romanó. En 1973, sin embargo, la organización fue disuelta por las autoridades comunistas.

[11]  Rómske rozprávky-Romane paramisa (1992, Košice: Východoslovenské vydavateľstvo, ISBN:  80-0049-5); Romské pohádky/Romane paramisa (1999, Praha: Radix, ISBN: 80-86031-25-X)

[12] Narodila jsem se pod šťastnou hvězdou (1997, 1ª edición, Praha: Delfín, ISBN 978-80-901861-8-1; 2010, reedición, Praha: Triáda, ISBN: 978-80-87256-20-6)

[13] A pesar de que la Asociación Nacional Presencia Gitana, organización progitana dirigida por personas payas, anunció que publicaría a través de su editorial una versión española, el texto permanece inédito en español.

[14] A False Dawn. My Life as a Gypsy Woman in Slovakia (Hatfield: University Of Hertfordshire Press, 2000, ISBN: 9781902806006)

[15] Je suis née sous une bonne étoile… Ma vie de femme tsigane en Slovaquie (París: L’Harmattan, 2000, ISBN: 2738487564)

[16]  Szerencsés csillagzat alatt születtem (Budapest: Point, 2001, ISBN: 9639312126)

[17] El suplemento educativo de The Times lo eligió libro de la semana en junio de 2000.

[18] La Orden de Ludovit Stur es un galardón otorgado a los ciudadanos de la República Eslovaca que hayan contribuido de una manera extraordinaria a la democracia y los derechos humanos, la defensa y la seguridad de la República Eslovaca; o hayan alcanzado logros muy importantes en el ámbito de la política, la gestión y la administración del Estado, el desarrollo nacional de la economía, la ciencia y la tecnología, la cultura, las artes, la educación, los deportes; o que hayan contribuido a la buena imagen y reputación de la República Eslovaca en el exterior; y, excepcionalmente, a quienes hayan desarrollado servicios militares comprometidos.

Anuncios

La historia del Pueblo Gitano: memoria e inclusión en el currículo educativo

El pasado mes de diciembre la Revista Drets, revista científica editada por la Consellería de Reformas Democráticas, en su número 2 incluyó un artículo mío a propósito de la inclusión de la historia del Pueblo Gitano en el currículo escolar.

Quien lo desee puede leer este artículo en la propia revista, tanto en su versión en castellano como en la versión valenciana. En ambos casos se puede obtener un pdf con el artículo.

No obstante, a continuación reproducimos el texto en castellano por si no os apetece salir de nuestra página para proceder a su lectura ¡Buen provecho!

La historia del Pueblo Gitano: memoria e inclusión en el currículo educativo

<<Y en los libros de texto, donde hablamos de culturas árabes, donde hablamos de la cultura judía y de otras tantas, resulta que a los gitanos no se nos conoce. Ya es hora de conocernos, empezando por ahí, porque así los niños no gitanos sabrán que los gitanos llevan muchísimos siglos en este país, que no acaban de llegar, que no son un mundo aparte, sino parte de este mundo.>>

Alexandrina Moura da Fonseca, Asoc. de Mujeres Gitanas Arakerando (Alicante), en declaraciones a El País en 1999

 

  1. ¿Por qué este artículo?

Últimamente hemos visto y oído declaraciones de políticos de diferente signo ideológico y diversa procedencia geográfica, hemos asistido a la aprobación por diferentes instituciones de declaraciones de intenciones a propósito de la inclusión de la historia y la cultura del Pueblo Gitano en el currículo escolar e, incluso, la Junta de Castilla y León ha aprobado un decreto para regular dicha inclusión. Todas estas instancias justifican la necesidad de la inserción de la historia y la cultura gitanas en el currículo en base a una reivindicación, ya histórica, de las organizaciones gitanas.

Evidentemente, la historia y la memoria también son importantes para las personas gitanas tanto a nivel individual como colectivamente y ello por diversos motivos:

– Luchar contra el racismo: «La inscripción de la historia gitana en las historias nacionales es, sin lugar a duda, el arma más valiosa contra la romofobia» (Carmona, 2012);

– Promover la convivencia intercultural: «Actualmente es más necesario que nunca que el mundo se familiarice con el verdadero carácter y la identidad de la historia y la presencia gitanas, de este modo se podría fomentar entre los Rroma y el resto del mundo un mayor entendimiento y una cooperación más estrecha» (Haliti, 2011);

– Decolonizar la historia: «La historia de los gitanos es una historia escrita por payos. La mayor parte de los documentos que dan fe de nuestras andanzas han sido elaborados por estudiosos no gitanos, gachós. Ello viene a significar que es una historia con trampa, trufada de estereotipos, llena de visiones sesgadas, y, sobre todo, vista por los ojos extraños de quien no la ha vivido» (Jiménez, 2002);

– Prevenir errores: «Es importante conocer la historia, nos ayuda a entender nuestro presente y a mejorar nuestro futuro» (Fernández, 2010).

Las personas gitanas hemos sido objeto en España de más de 230 leyes (Gómez Alfaro, 2009) y normas de rango superior, todas ellas antigitanas.

Este flujo legislativo antigitano no ha concluido ni siquiera con el advenimiento de la democracia y sigue presente en la Constitución (Albert Guardiola et alt, 2016). Por tanto, creo que las personas gitanas tenemos éticamente justificado el derecho a la desconfianza de todo lo que emane del poder, siempre payo y siempre antigitano, y, en esa lógica, ante este inusitado interés del poder por incluir la historia y la cultura gitanas en el currículo escolar nos surgen una infinidad de dudas que trataremos de desgranar en este artículo y una justa y justificada sospecha que planteamos a modo de duda para no parecer excesivamente taxativos: ¿está el poder interesado en dar respuesta adecuada a la justa reivindicación de la ciudadanía gitana para que se incluyan la historia y la cultura gitanas en el currículo escolar o es una reacción más táctica que estratégica que responde a intereses espurios y, por tanto, nuevamente antigitanos?

  1. – Antecedentes

A pesar de este recientemente renovado impulso, este interés por incluir la historia y la cultura gitanas en el currículo no es nuevo.

En 1979 se creó la Comisión interministerial para el estudio de los problemas que afectan a la comunidad gitana a la que acudió a exponer los asuntos que más le preocupaban un buen puñado de personas que entonces lideraban el incipiente movimiento asociativo gitano español. Ya entonces se planteó como un grave problema la ausencia de los gitanos en los libros de texto.

Varios años después, el profesor Calvo Buezas, que había actuado como secretario de aquella Comisión interministerial llevó a cabo una pionera investigación sobre la presencia de los gitanos y lo gitano en los textos escolares (Calvo Buezas, 1989).

Sus hallazgos eran demoledores: los gitanos no existían en los libros de texto escolares españoles. Así, en la etapa de EGB tras analizar 59 libros de texto que sumaban 10.702 páginas y 12.420 ilustraciones sólo halló 3 referencias explícitas a gitanos (un total de 12 líneas de texto): una negativa, otra neutra y otra positiva pero las tres exotizantes y descontextualizadas; también encontró una ilustración que acompañaba un texto adaptado del famoso episodio de Cien Años de Soledad de García Márquez en el que se describe la llegada a Macondo de los gitanos el día que trajeron el imán.

Reproducimos la página donde aparece dicha ilustración porque, a nuestro modo de ver, define con toda claridad el cúmulo de estereotipos estigmatizantes y exotizantes que constituyen en el imaginario popular “lo gitano” en su versión menos violenta o amable.

Calvo buezas
Ilustración 1. Reproducción de la página 96 del libro de texto Mira a tu alrededor (Edelvives, Zaragoza, 1982). Este libro correspondía al área de Ciencias Sociales de 4º de EGB (Extraída de Calvo Buezas, 1989)

El otro tipo de estereotipos que configuran el imaginario popular en torno a lo gitano, la versión violenta, tiene que ver con la definición de los gitanos como delincuentes y seres “extrahumanos”.

Y no vayan ustedes a creer que la cosa mejoró con el advenimiento de la LOGSE (Asociación de Enseñantes con Gitanos, 2003). Este estudio de Enseñantes con Gitanos no se enfocó sólo en la inclusión de la historia o la cultura gitana sino que pretendía analizar cualitativamente el tratamiento de la diversidad cultural en el currículo y para ello revisaron más de 200 libros de texto, 30.000 páginas y 60.000 ilustraciones. Encontraron que una proporción muy importante de los textos analizados realizaba referencias explícitas a la diversidad cultural (en torno al 50%) aunque buena parte de esas alusiones eran de carácter retórico: declaración general positiva sobre la multiculturalidad y del enriquecimiento que supone la pluralidad. En sus conclusiones, afirman los autores: «se trata de referencias puntuales que van apareciendo aquí y allá a lo largo de los textos, sin mayor entidad. No suele haber unidades didácticas específicas, o un tratamiento organizado y planificado con objeto de recorrer las diferentes unidades didácticas del texto».

En relación al Pueblo Gitano, los autores constatan que «Los gitanos siguen sin existir en los libros de texto. Las pocas referencias a lo gitano suelen asociarse a la categoría de problema».

Recientemente, impulsado por el Grupo de Trabajo de Educación del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, se ha publicado La cultura del pueblo gitano en el currículo de la educación obligatoria, a través de su presencia, ausencia y percepción en los libros de texto (García Fernández, 2017), un estudio cuantitativo y cualitativo que analiza 221 libros de texto de 28 asignaturas correspondientes a Educación Primaria (106 libros) y a Educación Secundaria Obligatoria (115) además de varios libros de materiales tanto para el profesorado como para el alumnado, sumando un total cercano a las 40.000 páginas. Sus hallazgos siguen siendo elocuentes: 32 referencias explícitas a gitanos; 3 de las cuales son estereotipadas y/o prejuiciosas, según señalan los autores; 24 de estas referencias son anecdóticas, es decir, aparece la palabra gitano pero sin la intención manifiesta de referirse al Pueblo Gitano o a nuestra cultura; y sólo 5 alusiones han podido ser identificadas como inclusivas y respetuosas.

3 Estudios gitanos

Los estudios gitanos (Romani Studies en inglés), la gitanología, sobre todo en el mundo anglosajón, tienen ya un campo consagrado y una cierta relevancia aunque su presencia en el ámbito académico sigue siendo mínima. Se considera principalmente una rama de la lingüística cuyo objeto de estudio son las diversas lenguas habladas por las poblaciones romaníes.

No obstante, está emergiendo como una ciencia interdisciplinar en la cual se toman en consideración diversos enfoques: etnológico, antropológico, histórico, sociológico, político, educativo…

Como disciplina académica formal nació en Inglaterra en los años 90 del siglo pasado aunque los primeros textos sobre gitanos se publicaron ya a mediados del siglo XV y el interés descriptivo sobre nuestra lengua y sobre el hecho histórico y cultural gitano comenzó en el siglo XVI.

En 1783 Grellman publicó lo que podemos considerar el primer estudio académico en relación con los gitanos por lo que el autor alemán viene siendo considerado el padre de la gitanología.

La Gypsy Lore Society, fundada en 1888 por gachós interesados en el mundo gitano -la práctica totalidad de sus miembros siguen siendo payos-, sigue gozando de vigor: celebra cada año una conferencia internacional y publica una revista científica en la que sobre todo publican artículos escritos por personas gachés.

Algunas universidades albergan algún departamento dedicado a los estudios gitanos cuyos directores son todos payos e, incluso, existe una European Academic Network on Romani Studies financiada por el Consejo de Europa y compuesta básicamente por personas payas.

A pesar de la notable influencia del gypsylorismo (estudio de los folklorismos gitanos en su peor vertiente: un cóctel letal de romanticismo y exoticismo agitado por miradas rancias) en España no ha cuajado nada similar a la Gypsy Lore Society.

4 Oportunidades

La investigación historiográfica española dedicada a los gitanos prácticamente no existe. Evidentemente, contamos con una sucinta nómina de honrosas y encomiables excepciones: Gómez Alfaro, Sánchez Ortega, Gómez Urdáñez, Zoido Naranjo, Martínez Martínez, Leblon y Aguirre Felipe cuyas referencias podrán ustedes encontar al final de este artículo.

No existe algo así como una historia general del Pueblo Gitano de España. De hecho, disponibles en el mercado actualmente sólo encontramos tres monografías historiográficas dedicadas a la historia del Pueblo Gitano en España. Las tres escritas por payos, dicho esto no en demérito de su trabajo sino para contextualizar su mirada (Heredia Maya, 2000), para entender desde dónde miran ya que es objetivo aquello que el pensamiento metódico ha elaborado, puesto en orden, comprendido y aquello que puede así hacerse comprender (Ricoeur, 2015) desde una subjetividad que es inherente al trabajo de la historiografía como lo es en las demás ciencias sociales:

  • Los gitanos de España. El precio y el valor de la diferencia, del profesor Leblon, en su segunda reimpresión. Publicado por primera vez en 2001, es un libro necesario pero limitado ‒en sus 208 páginas difícilmente cabrían los 576 años transcurridos desde 1425, fecha del documento más antiguo que se conoce sobre la presencia de los gitanos en España, hasta la publicación de este libro‒ y que difícilmente podría servir de base para elaborar una unidad didáctica no digamos ya un libro de texto de historia gitana.
  • Historia de las itinerancias gitanas: de la India a Andalucía(2006) de Javier Aguirre Felipe que se nutre fundamentalmente de fuentes secundarias y constituye, por tanto, un buen resumen del estado del conocimiento sobre la historia gitana vista siempre desde el lado del poder payo.
  • Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII: El fracaso de un proyecto de exterminio (1748-1765), de Manuel Martínez. Un texto fundamental para entender el más aciago de los episodios históricos sufridos por el Pueblo Gitano en España, nuestro particular genocidio (probablemente el primer intento de genocidio conocido en la historia de la humanidad): la Gran Redada de 1749 organizada por el Marqués de la Ensenada, promovida y apoyada por el presidente del Consejo de Castilla, el obispo Vázquez de Tablada y, cómo no, auspiciada por el Rey Fernando VI. Fruto de la Gran Redada entre 9 y 12000 gitanos y gitanas fueron capturados y separados por sexos para propiciar nuestro exterminio.

En el Reino de Valencia, los hombres fueron cautivos en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante mientras las mujeres fueron encarceladas en el Castillo de Denia (Martínez, 2014). Este texto, aún siendo imprescindible, se limita al análisis y descripción de este concreto episodio.

La universidad española no ha mostrado demasiado interés en la materia. Aún recuerdo cuando siendo estudiante de Sociología en la Universidad Complutense regalé a la biblioteca los primeros libros sobre gitanos que dicha institución albergaría.

No obstante, se han elaborado diversas tesis doctorales en diferentes universidades sobre cuestiones relacionadas con la población gitana. De hecho, en este último año, se han defendido sendas tesis doctorales de temática histórica, una la ha presentado una gitana y la otra un payo:

  • La guerra cotidiana y la cotidianidad en el exilio. Representaciones sociales de la vida cotidiana de los gitanos conquenses en tiempos de la Guerra Civil de Riselly Bustamante Santiago en la Universidad de Castilla-La Mancha.
  • El Pueblo Gitano en el País Vasco y Navarra (1435-1802) de David Martín Sánchez en la Universidad del País Vasco.

Ambas tesis doctorales constituyen valiosísimas aportaciones pero nuevamente limitadas tanto en el tiempo como en el espacio.

En cuanto a artículos científicos, es decir, trabajos publicados en revistas consideradas científicas y centrados en la temática histórica del Pueblo Gitano de España que se hayan publicado en los últimos años tan solo podemos citar estos tres:

Sí que hay, por supuesto, muchos y muy buenos artículos de divulgación publicados en diferentes medios más o menos especializados. En el apartado de referencias incluiremos los enlaces a diferentes blogs, páginas web y otros medios de comunicación que habitualmente difunden artículos sobre la historia del Pueblo Gitano en España que aún teniendo ese afán divulgador y no contar con todo el aparato crítico del rigor académico también pueden servir de orientación en la búsqueda y tratamiento de los temas que más interesan a la ciudadanía.

La Universidad de Alcalá de Henares alberga desde hace 5 cursos la asignatura opcional, transversal y cuatrimestral “Gitanos de España. Historia y cultura” con un reconocimiento de 6 créditos etcs e impartida actualmente por la profesora-lectora Araceli Cañadas Ortega, gitana y filóloga de formación.

Como puede fácilmente comprenderse no es gran cosa que en todo el sistema universitario español se dediquen 6 créditos a la historia y la cultura del Pueblo Gitano de España. No obstante, la guía docente de esta asignatura bien podría ser el esqueleto sobre el cual montar un programa académico completo sobre la historia y la cultura gitanas y, posteriormente, adaptarlo a los diferentes niveles escolares.

Por otro lado, la Universidad Pública de Navarra imparte desde 2009 un título propio de Diploma de Especialización en Intervención Social con la Comunidad Gitana, orientado a la capacitación profesional de quienes han de gestionar programas de intervención social dirigidos a la población gitana usuaria marginada y cuyo profesorado está compuesto principalmente por personas payas. Es, evidentemente, un programa formativo formulado desde la perspectiva de los servicios sociales. Personalmente, no creo que esa sea la mirada adecuada y necesaria ya que entiendo que hay que superar el asistencialismo, el paternalismo y propiciar el empoderamiento y la emancipación.

Recientemente el Consell ha aprobado la creación de una Cátedra de Cultura Gitana en la Universidad de Alicante que será dirigida, al parecer, por la profesora Diana Gil, que ni es gitana ni tiene experiencia profesional ni académica relevante sobre la cultura gitana. La Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valenciana ha manifestado que se congratula de la creación de esta cátedra pero lamenta que no se haya contado con la participación de las entidades gitanas en su diseño y ha criticado que no se haya respetado la tradición académica en su denominación.

Por otra parte, hemos de afirmar que la versión de la historia gitana que se ha impuesto es realmente la historia de la saña persecutoria del Estado español contra los gitanos y las gitanas. Así, la mayor parte de los estudios historiográficos clásicos, es decir, publicados en el siglo pasado –la gitanología es una ciencia reciente y más aún en España como ya hemos dicho–, dedicados a los gitanos se han centrado en la enumeración –y algo, poco, de análisis– de las leyes antigitanas y sólo han tenido en cuenta documentos producidos por payos, bien sea por el poder con sus pragmáticas bien sea por los artistas plásticos (menos) y los escritores. Por tanto, lo que tenemos, siquiera parcialmente, no es la historia de los gitanos sino la historia de cómo los payos han mirado a los gitanos, una mirada siempre turbia con alguna honrosa excepción de mirada limpia (procedente sobre todo de la literatura o el arte) y de mirada consciente (Heredia, 2000).

En cuanto a la memoria histórica del Pueblo Gitano podemos decir que hasta la fecha ninguna institución nacional (ni el Estado, ni la Corona, ni la Iglesia Católica) ni ninguna institución autonómica ha reconocido los crímenes cometidos contra el Pueblo Gitano ni ha confesado su responsabilidad.

Tampoco ninguna de estas instituciones ha pedido perdón. Sin petición de perdón y sin reconocimiento ni de los crímenes ni de la responsabilidad no puede haber restitución ni compensación.

La memoria y su conservación ya sea por medio de la creación y mantenimiento de lugares y espacios públicos (memorialización) como de museos es fundamental y deben acompañar la tarea de la inclusión de la historia y la cultura gitanas en el currículo escolar.

En la actualidad, nuestras ciudades siguen estando llenas de calles, avenidas, plazas y monumentos dedicados y erigidos en homenaje a casi todos los genocidas antigitanos. Por poner sólo dos simbólicos y sintomáticos ejemplos:

1) El espacio más conocido del Palacio de las Cortes, la sala del plenario del Congreso de los Diputados, el famoso “hemiciclo” que alberga a los y las representantes de la soberanía popular, el más alto símbolo de la democracia, está presidido por un tapiz de grandes dimensiones con el escudo nacional, flanqueado a su vez por dos esculturas en mármol de Carrara blanco, con las efigies de los Reyes Católicos, autores de la primera ley antigitana publicada en España.

RRCC
Ilustración 2. El hemiciclo y los Reyes Católicos

2) La sede principal del Consejo General del Poder Judicial se halla situada en la calle del Marqués de la Ensenada de Madrid, promotor y ejecutor del intento de exterminio de los gitanos y gitanas de España en 1749.

Y peor aún es el olvido: nuestras ciudades están vacías de lugares para el recuerdo y la memoria (Nora, 1984-1992) tanto del dolor como del gozo de los gitanos y las gitanas. Sólo Pineda de Mar (Barcelona) y Alicante han erigido sendas placas en memoria de las víctimas de la Gran Redada.

La Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valencia es una entidad pionera también en este sentido y constituye un valor potencial para la recuperación de la memoria si es que alguna vez el poder se lo plantea: promovió el homenaje en Alicante y en Denia.

Así mismo, esta organización genuinamente gitana ha intentado sin éxito promover que en el proceso de renombramiento de plazas y calles franquistas de Alicante se incluyeran referencias gitanas. La pusilanimidad de los políticos y su pésima gestión de la comunicación imposibilitó que la Plaza de la División Azul de Alicante pasara a ser la Plaza del Pueblo Gitano. No obstante, esta organización continúa promoviendo que en Alicante haya una plaza dedicada al Pueblo Gitano.

En algunas ciudades de Andalucía se puede uno encontrar con monumentos dedicados a artistas gitanos, sobre todo relacionados con el flamenco, pero incluso en algún caso no se menciona su condición étnica.

Hasta donde sabemos, no hay ningún monumento ni está previsto que lo haya dedicado a la memoria de alguna persona gitana insigne en nuestra Comunitat.

La Comunidad Valenciana no forma parte de las regiones que promovieron el reconocimiento del Flamenco como patrimonio inmaterial de la Unesco lo que supone un desprecio de las aportaciones que artistas gitanos valencianos como, por solo mencionar a dos de ellos, Miguel Borrull Castelló o Mario Escudero han realizado al arte flamenco.

No hay previsto ningún plan de memorialización de la historia gitana ni en la Comunidad Valenciana ni en ningún lugar de España.

Tampoco hay un museo de la historia gitana en España. Sí hay museos de cultura gitana en otros lugares de Europa aunque son organismos diseñados y dirigidos por payos.

En el Sacromonte granadino tiene su sede el Museo Etnológico de la Mujer Gitana gestionado por la Asociación de Mujeres Gitanas Romí desde 2006 y que, aunque no sea un museo temático de historia, podría ser un buen ejemplo de cómo la colaboración entre la Administración y la sociedad civil organizada puede dar excelentes frutos.

No hay previsto ningún museo de temática gitana en el territorio de la Comunidad Valenciana.

  1. Una razón que explica esta situación

El antigitanismo es la razón que permite entender por qué la historiografía (tampoco lo han hecho las otras ciencias sociales) no se ha ocupado suficientemente de la cuestión gitana teniendo en cuenta:

  • la relevancia demográfica de la población gitana: somos oficialmente el 1,7 % de la población española, 750.000 personas, es decir más que navarros, riojanos, cántabros y casi tantos como asturianos o extremeños;
  • su larga presencia en España: el documento más antiguo que conocemos que atestigua la presencia gitana en España data de 1425, es decir, cuando aún no existía el Estado español;
  • su distribución por todo el territorio nacional;
  • y, sobre todo, el impacto cultural gitano en la cultura general española: el flamenco, la rumba, los toros, más de 200 gitanismos en el Diccionario de la Real Academia Española (más de 20 en el Diccionari Normatiu: xaval, xalat, paio, paripen…), la influencia de la música gitana en la música clásica española (Albéniz, Falla, Sarasate), la influencia de la música y los temas gitanos en la zarzuela (Chapí, Serrano), la influencia de la temática gitana en el teatro (Ramón de la Cruz, Duque de Rivas), en la literatura (Cervantes, Lorca), en la pintura (Sorolla, Nonell) o en la escultura (Benlliure, Inurria).

El desinterés por la cuestión gitana en las instituciones académicas se explica por el antigitanismo ¿cómo si no entender que no haya en todo el sistema universitario español más que una asignatura cuatrimestral dedicada a la historia y la cultura gitanas? O, creo que esta pregunta aclara incluso más ¿cómo es posible que la Universidad de Navarra imparta un título propio de experto en Intervención Social con gitanos?

  1. Cuestiones pendientes

Dadas estas carencias en el conocimiento historiográfico de la historia del Pueblo Gitano en España enumeramos a continuación una serie de cuestiones que habrán de aclararse antes de proceder a la inclusión de la historia gitana en el currículo escolar. No ofrecemos respuestas definitivas ya que esas respuestas  deben darlas las administraciones educativas y han de ser el resultado de un proceso de diálogo con la sociedad civil gitana organizada. Así mismo, hacemos un llamamiento a la utilización de medidas de acción positiva encaminadas al empoderamiento de las personas gitanas en la definición de nuestro destino.

  1. Pretender incluir la historia gitana en el currículo escolar sin que esta misma propuesta sea un mero acto de demagogia exige un esfuerzo previo de inversión, de dotación de recursos, para que se investigue adecuadamente la historia gitana española. Este apoyo a la necesaria producción historiográfica puede llevarse a efecto por medio de la ayuda económica a historiadores e historiadoras, promoviendo (por medio de becas de estudio) el acceso de personas gitanas al Grado de Historia y/o permitiendo que las organizaciones genuinamente gitanas dispongan de fondos económicos para propiciar la investigación  historiográfica.
  2. Así mismo, antes que pensar en incluir la historia gitana en el currículo escolar hay que pensar en formar a las maestras y maestros actuales y futuros y para eso es necesario:  1) abrir espacios en las universidades para que tanto en el Grado de Magisterio de Educación Primaria como en el Máster del Profesorado de Secundaria se incluya la formación profesional pertinente en relación a la historia y la cultura del Pueblo Gitano; 2) elaborar planes de formación en historia y cultura gitanas para el profesorado tanto de primaria como de secundaria que ya está en ejercicio para cuya implementación se podría utilizar, en nuestra Comunitat, la amplia red de Centros de Formación, Innovación y Recursos Educativos(CEFIRE’s) y sus equivalentes en otras comunidades autónomas. Tanto en uno como en otro ámbito, la administración educativa debe considerar a las organizaciones genuinas gitanas y a las y los expertos y expertas gitanas y gitanos como aliados inalienables. Para facilitar el acceso a la docencia de personal gitano deben removerse las barreras actuales. Hay que hacer un esfuerzo innovador en la manera en que se contrata al personal experto gitano para que sean estas personas las que impartan la docencia. Tengamos en consideración experiencias previas como la de la Universidad de Alcalá en donde un equipo docente formado por una filóloga y un sociólogo, ambos gitanos, han podido impartir una asignatura.
  3. Hasta la fecha, la mayor parte de los trabajos historiográficos publicados han versado sobre la persecución y las leyes antigitanas. Es importante que estos contenidos formen parte de la historia gitana que se enseñe en las escuelas pero también es importante que se enseñe la historia de la cotidianidad, el cómo vivían y el cómo se relacionaban las personas gitanas con su entorno. Aquí, evidentemente, el análisis de la literatura, el teatro, la música y las artes plásticas será una herramienta necesaria para ir comprendiendo qué papeles han jugado las personas gitanas.
  4. Por otra parte, conviene que en este relato quede claro qué es el antigitanismo y cómo ha actuado como mecanismo de exclusión, de opresión y de dominación étnica ya que así se entiende la situación actual y sólo así, entendiendo el antigitanismo, podremos combatirlo y superarlo.
  5. La aportación artística gitana es innegable en la configuración del acervo cultural español. Por tanto, una historia gitana debe incluir a las y los artistas gitanos que han destacado en las diferentes disciplinas artísticas. Así mismo, debe incluir las influencias que lo gitano ha tenido sobre la obra de artistas payos.
  6. Se deben remover las barreras que limitan o impiden el acceso de las personas gitanas expertas a la docencia universitaria para primar las voces gitanas en la construcción de este relato histórico necesario.
  7. Debe diseñarse e implementarse un plan de memorialización y museificación de la historia y la cultura gitana y ahí, las administraciones han de ser generosas y, por supuesto, deben aliarse con la sociedad civil gitana organizada.

7. En conclusión

1ª) Las  personas gitanas y nuestra historia y cultura están ausentes del currículo escolar.

2ª) Tanto la sociedad civil gitana organizada como las autoridades educativas convergen en que la inclusión de la historia y la cultura gitanas en el currículo escolar ayudaría a superar el secular fracaso del sistema educativo con el alumnado gitano a la vez que contribuiría a la lucha contra el antigitanismo.

3ª) En la historiografía sobre gitanos existen unas asunciones, unos hechos considerados irrebatibles, que se han impuesto sin mayor control ni constatación y que abarcan desde la extendida creencia en que el nomadismo fue un modo de vida propio hasta la no menos extendida creencia de que no ha habido convivencia interétnica ni mestizaje o que la cultura gitana es ágrafa. En este sentido, la primera labor que habría que acometer si se quiere de verdad incluir la historia y la cultura gitanas en el currículo es la revisión crítica de todo aquello que se da por sentado pero que jamás ha sido revisado ni sometido al escrutinio ni al contraste.

Desde una perspectiva analítica descolonial, el trabajo de revisión de toda la literatura gitanológica es una tarea urgente. Y las administraciones, si tienen sincero interés en promover la inclusión de la población gitana y de nuestra historia en el currículo escolar, deben apoyar efectivamente a las organizaciones genuinas gitanas en esta labor de revisión crítica.

4ª) Hace falta una Comisión de la Verdad al estilo de las que han existido en Argentina, en El Salvador, en Chile, en Guatemala, en Uruguay, en Perú, en Sudáfrica o en Suecia para:

1º) Afrontar la impunidad: la imagen de los Reyes Católicos o de Fernando VI o del Marqués de la Ensenada o del Obispo Vázquez de Tablada o del Papa Benedicto XIV deben quedar para siempre estigmatizadas de racismo antigitano.

2º) Señalar responsabilidades: las instituciones que han tenido un pasado protagonismo en la creación y mantenimiento del antigitanismo (la Corona y la Iglesia Católica fundamentalmente) y aquellas otras instituciones que se han beneficiado del antigitanismo deben asumir su pasado antigitano y encarar su responsabilidad en el proceso de restitución histórica como instituciones herederas de aquellas que intentaron el genocidio y el epistemicidio antigitano.

3º) Romper el ciclo de violencia antigitana: el antigitanismo es sobre todo un tipo de racismo institucional, ejercido por el Estado a través de las leyes, el sistema educativo, las fuerzas de seguridad, etc…

4º) Proveer un espacio para el diálogo libre y seguro que permita obtener una imagen clara del pasado que facilite una sanación y reconciliación auténticas.

5ª) No se pueden incluir ni la historia ni la cultura del Pueblo Gitano en el currículo escolar si no hay verdadera participación de las personas y las organizaciones genuinas gitanas en todo el proceso. Hay que superar esa visión paternalista, esa suerte de despotismo del todo para los gitanos pero sin gitanos, que en la actualidad y desde hace años se ha impuesto en el diseño y ejecución de las supuestas soluciones implementadas, ya no vale que una comisión de expertos que no incluya a personas gitanas sea quien diseñe qué partes y cómo se incluye la historia del Pueblo Gitano en el currículo tal y como ha ocurrido en Castilla y León. Tampoco vale que ese proceso lo dirijan personas payas. Esa forma de actuar ya ha demostrado su fracaso: «En 2007, un 1,6% de la población gitana había alcanzado el nivel de estudios secundarios no obligatorios (bachillerato, ciclos formativos de grado medio y similares) frente al 19,4% de la población en su conjunto según datos anuales EPA de 2006; en el caso de la graduación en estudios superiores, la diferencia era superior: 0,3% de la población gitana frente al 22,3% de la población total.» según el propio Ministerio de Educación (2014).

Referencias

Aguirre Felipe, J. Historia de las itinerancias gitanas. De la India a Andalucía. Zaragoza. Institución Fernando el Católico, 2006

Albert Guardiola et alt Estudio sobre la situación actual del Pueblo gitano e informe de propuestas de actuación para la Estrategia Integral para la Igualdad y la Inclusión del Pueblo Gitano en la Comunidad Valenciana. Primer informe. Valencia. Consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas,2016)

Andújar Castillo, F. & Martínez Martínez, M. Los forzados de Marina en el siglo XVIII: el caso de los gitanos (1700-1765). Almería. Universidad de Almería, 2007

Aparicio Gervás, J. M. “Breve recopilación sobre la historia del Pueblo Gitano: desde su salida del Punjab, hasta la Constitución Española de 1978 Veinte hitos sobre la “otra” historia de España”. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, vol. 20, núm. 1, pp. 141-161, 2006

Asociación de Enseñantes con Gitanos “El Tratamiento de la Diversidad Cultural en los Libros de Texto”. Boletín de la Asociación de enseñantes con Gitanos, 23, 2003

Calvo Buezas, T. Los racistas son los otros. Gitanos, minorías y Derechos Humanos en los textos escolares. Madrid, Ed. Popular, 1989

Carmona, S. “Memoria e historia de la mujer gitana: un todo por hacer”. O Tchatchipen, 79, pp 10-20, 2012

Fernández, H., Motos, I. & Jiménez, N. Guía de recursos contra el Antigitanismo. Alicante. FAGA, 2015

Fernández, M. D. “La mujer gitana y la guerra civil”. O Tchatchipen, 70, pp 14-19, 2010

García Añón, J. et alt Identificación policial por perfil étnico en España. Informe sobre experiencias y actitudes en relación con las actuaciones policiales. Valencia. Institut de Drets Humans de la Universidad de Valencia/Tirant Lo Blanc, 2013

García Fernández, J. A. (Coord), La cultura del pueblo gitano en el currículo de la educación obligatoria, a través de su presencia, ausencia y percepción en los libros de texto. Madrid. MECD, 2017

González, E. & Varney, H. En busca de la verdad. Elementos para la creación de una comisión de la verdad eficaz. Brasilia/Nueva York. Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia de Brasil/Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2013

Gómez Alfaro, A. La Gran Redada de gitanos: España, la prisión general de gitanos en 1749. Madrid. Presencia Gitana, 1993

Legislación histórica española dedicada a los gitanos. Sevilla. Junta de Andalucía, 2009

Escritos sobre gitanos. Barcelona. Enseñantes con Gitanos, 2010

Gómez Urdáñez, J. L. “Los gitanos, al borde del genocidio”.  La Aventura de la historia, 45, pp 38-43, 2002

“La Real Casa de Misericordia de Zaragoza, cárcel de gitanas (1752-1763)” en Sobaler Seco, M. de los A. & García Fernández M. (coord.) Estudios en homenaje al profesor Teófanes Egido, Vol. 1, pp 329-343. Valladolid. Junta de Castilla y León, 2004

Las medidas sobre los gitanos en el reinado de Carlos III¿De la extinción a la asimilación?”  Andalucía en la historia, 55, , pp 16-17, 2017

Haliti, B. “Idioma, historia y cultura de los rromà, ayer, hoy y mañana”. O Tchatchipen, 75, pp 47-51, 2011

Heredia Maya, J. “La mirada limpia”. La mirada limpia o la existencia del otro, 0, pp 19-47, 2000

Jiménez González, N. “La lengua nos enseña la historia. El romanó como herramienta heurística en la investigación de la realidad histórica”. O Tchatchipen, 39, pp 19-29, 2002 

Agitanando el DRAE”. Cuadernos Gitanos, 2, pp 14-23, 2008

Leblon, B. Les Gitans dans la littérature espagnole. Toulouse. France Ibérie Recherche, 1982

Los gitanos de España. El precio y el valor de la diferencia.Barcelona. Gedisa, 1993

El gran fichero de los gitanos de España (siglos XV a XVIII). Historia de un genocidio programado. Madrid. Enseñantes con Gitanos, 2017

Martínez Martínez, M. “La redada general de gitanos de 1749: la solución definitiva al problema gitano”. Andalucía en la historia, 55, pp 12-15, 2016

Nunca más: homenaje a las víctimas del proyecto de “exterminio” de la minoría gitana  iniciado con la redada de 1749. Almería. Círculo Rojo, 2015

Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII: El fracaso de un proyecto de exterminio (1748-1765). Almería. Universidad de Almería, 2014

“Los forzados de la escuadra de galeras del Mediterráneo en el siglo XVII: el caso de los gitanos”. Revista de historia naval, año 30, 117, pp 87-110, 2012

“Forzados gitanos confinados en los arsenales peninsulares tras la redada general de 1749” en Sánchez Baena, J.J. et alt (coord.) Estudios de Historia Naval: actitudes y medios en la Real Armada del siglo XVIII, pp 291-328. Madrid/Murcia. Ministerio de Defensa/Universidad de Murcia, 2011

“Los gitanos y la prohibición de pasar a las Indias españolas”. Revista de la CECEL, 10, pp 71-90, 2010

“Los gitanos y las Indias antes de la Pragmática de Carlos III (1492-1783)”. I Tchatchipen, 48, pp 16-23, 2004

“Los gitanos en el reinado de Felipe II (1556-1598): el fracaso de una integración”. Chronica nova, 30, pp 401-430, 2003

“La presencia gitana en la zona oriental del Reino de Granada durante el siglo XVII: el caso de Vera (Almería)” en Sánchez Ramos, V. (coord) El Reino de Granada en el siglo XVII. Almería. Instituto de Estudios Almerienses, 2000

“Gitanos y moriscos: una relación a considerar” en Martínez San Pedro, M. de los D. (coord) Los marginados en el mundo medieval y moderno. Almería. Instituto de Estudios Almerienses, 2000

“Los centenarios olvidados: V Centenario de la Pragmática de Medina del Campo y 250 Aniversario de la Redada General de Gitanos”. I Tchatchipen, 26, pp 24-27, 1999

La minoría gitana de la provincia de Almería durante la crisis del antiguo régimen (1750-1811). Almería. Instituto de Estudios Almerienses, 1998

“Marginación institucional de los primeros austrias sobre los gitanos del sureste peninsular”. I Tchatchipen, 15, pp 6-20, 1996

“Los gitanos en el sureste peninsular de los siglos XV y XVI”. Boletín del Instituto de Estudios Almerienses, 14, pp 91-102, 1995

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. UNESCO Educación para todos. Revisión Nacional de la EPT para 2015 España. Madrid. MECD, 2014

Motos Pérez, I. “Lo que no se olvida: 1499-1978”. Anales de Historia Contemporánea, 25, pp 57-74, 2009

Nora, P. Les Lieux de Mémoire. París. Gallimard (1984-1992)

Ricoeur, P. Historia y verdad. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2015.

Penna, M. & Zoido Naranjo, A. El flamenco y los flamencos: historia de los gitanos españoles y su música. Sevilla. Portada, 1996

Sánchez Ortega, M. H. El problema gitano desde una perspectiva histórica. Madrid. Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Escuela, 1981

“La oleada anti-gitana del siglo XVII”. Espacio, Tiempo y Forma, IV (IV), 71-124, 1991

“Los gitanos españoles desde su salida de la India  hasta los primeros conflictos en la península”. Espacio, Tiempo y Forma, IV (7), 319-354, 1994  (4/12/17)

“Los gitanos condenados como galeotes en la España  de los Austrias”. Espacio, Tiempo y Forma, IV (18-19), 87-104, 2005 (4/12/17)

Zoido Naranjo, A. La Prisión General de los gitanos y los orígenes de lo flamenco. Mairena del Aljarafe (Sevilla). Portada, 1999

La Ilustración contra los gitanosAntecedenteshistoria y consecuencias de la Prisión General. Sevilla. Signatura,2014